Últimos temas
» Hijos de Daeron y Alynne
Lun Ene 23, 2017 5:52 am por Nevaeh S. Q. Morrison

» Hijos de Loren y Myrcella
Dom Ene 22, 2017 9:16 am por Nevaeh S. Q. Morrison

» Hijos de Aegon y Alysanne
Dom Ene 22, 2017 3:21 am por Nevaeh S. Q. Morrison

» Tablillas YWOYD
Sáb Abr 16, 2016 2:32 am por Nevaeh S. Q. Morrison

» Temas de la sociedad de Poniente (YWOYD)
Lun Feb 22, 2016 10:07 am por Olenna Tyrell

» Semi cannon, tierras de Dorne (YWOYD)
Dom Feb 21, 2016 10:00 am por Olenna Tyrell

» Semi cannon, tierras del Norte (YWOYD)
Dom Feb 21, 2016 8:50 am por Olenna Tyrell

» Semi cannon, islas de hierro (YWOYD)
Mar Feb 16, 2016 10:44 pm por Olenna Tyrell

» Semi cannon, tierras del Valle (YWOYD)
Mar Feb 16, 2016 9:15 pm por Olenna Tyrell

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 41 el Lun Ago 10, 2015 2:22 am.






Photobucket Guardianes Titanic RPG Panem Games . Image and video hosting by TinyPic






Las tramas y personajes aquí presentes pertenecen exclusivamente a The Flag Case, El Origen, obra original creada y de uso no comercial por la Administración de TFG is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License. Queda prohibida la extracción de datos sin autorización del Staff. Las historias y personajes aquí creados son propiedad del foro y de los miembros registrados propietarios de los mismos. Cualquier plagio, robo de datos, imágenes o similar, sera denunciado de inmediato.
The Flag Incident


El tratamiento de las imágenes es obra personal, al igual que la trama y los personajes por lo que son propiedad del foro y sus creadores. Las imágenes fueron extraídas de paginas como WeHeartIt y Tumblr. Los códigos fueron sacados del foro OurSourceCode al que le damos las gracias por la ayuda ofrecida y las imágenes fueron editadas con el programa Photoshop CS5. Agradecemos la colaboración de dichas paginas y programas al igual que la de C. Diseño, sin los cuales el diseño del foro no habría sido posible.

Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Lun Feb 15, 2016 9:01 pm

Descripción de Occidente


LAS TIERRAS DE OCCIDENTE son un lugar de escabrosas colinas y llanuras rodantes, de brumosos valles y peñascosas costas, un lugar de lagos azules, ríos brillantes y tierras fértiles, bosques de árboles de hojas anchas donde habita caza de todo tipo, donde puertas medio escondidas a los lados de pasillos de madera se abren a cuevas laberínticas que avanzan a través de la oscuridad para revelar maravillas inimaginables y vastos tesoros bajo la tierra. Son tierras ricas, con buena temperatura y fértiles, escudadas por altas colinas en el Este y el sur y las interminables aguas azules del Mar del Atardecer en el Oeste. Una vez los Niños del Bosque hicieron sus hogares en los bosques, mientras los gigantes vagaban por las colinas, donde sus huesos ocasionalmente son encontrados. Pero entonces los Primeros Hombres llegaron con fuego y hachas de bronce para cortar los bosques, arar los campos y construir caminos por las colinas donde los gigantes tenían sus moradas. Pronto, las granjas y aldeas de los Primeros se extendieron por el Oeste ―de la sal a la roca‖, protegidos por fuertes con murallas exteriores primero, y más tarde por grandes castillos de piedra; hasta que no hubo más gigantes, y los Niños del Bosque desaparecieron entre los bosques profundos, las colinas vacías, y el lejano Norte.

Muchas, y más de las grandes casas, tienen sus raíces en la edad dorada de los Primeros Hombres. Entre ellos están los Hawthorne, los Foote, los Broom y los Plumm. En Isla Bella, los barcos de los Farman ayudan a defender la costa oeste de los saqueadores hijos del hierro. Los Greenfield tienen un vasto castillo de madera llamado Entramado (ahora simplemente Greenfield) construido enteramente de madera de arciano. Los Reyne de Castamere hicieron un gran sistema de minas, cuevas y túneles bajo su propio asiento, mientras que los Westerling construyeron El Risco sobre las olas. Otras casas brotaron de los lomos de héroes legendarios, cuyos cuentos se cuentan hasta nuestros días: los Crakehall de Crake el Mataosos, los Banefort del Hombre Encapuchado, los Yew del Arquero Ciego Alan El Roble, los Moreland de Pate el Arador. Cada una de esas familias se hizo poderosa, en algún tiempo se convirtieron en señores e incluso reyes. Pero de largo los más poderosos señores de Las Tierras de Oeste eran los Casterly de la Roca, que tenían su asiento en una colosal roca que se alzaba junto al Mar del Atardecer. Las leyendas cuentan que el primer lord Casterly fue un cazador, Corlos hijo de Caster, que vivía en un pueblo cerca de donde Lannisport se encuentra hoy. Cuando un león se dedicó a cazar las ovejas de la aldea, Corlos lo siguió hasta su guarida, una cueva en la base de la Roca. Armado solo con una lanza, mató al león y su leona pero perdonó la vida a sus recién nacidas crías–un acto de misericordia que tanto gustó a los Antiguos Dioses (ya que esto fue mucho antes de que los Siete llegaran a Poniente)–que enviaron un súbito rayo de luz que iluminó la cueva, y en los muros de piedra relució el brillo del oro amarillo, una vena tan gruesa como la cintura de un hombre.

Mapa:

Historia:
Se sabe poco sobre quién gobernaba aquí antes de la llegada de los exploradores ándalos. Algunas de las leyendas más antiguas señalan a Lann el Astuto como su fundador. Un aventurero y tramposo durante la Edad de los Héroes, se dice que echó a la familia homónima de Roca Casterly, y robó oro del sol para hacer brillar su cabello. Sean estas historias ciertas o no, los Lannister y sus parientes apuntan a este héroe como su progenitor, y los relatos de travesuras ,y a menudo traiciones, asociadas a él encajan con la casa de la actualidad. Hace unos seis mil años, los ándalos invadieron Poniente y extirparon la influencia y la cultura de los hijos del bosque y de sus aliados, los primeros hombres, de la mayor parte del territorio. Arrasaron las tierras, asentándose en las fortalezas de aquellos que habían llegado antes, talando árboles y arrancando arcianos para sus nuevas casas. La limpieza fue total, y poco queda en la historia o en forma de ruinas de los pueblos que vivieron antes. Mientras los nuevos monarcas forjaban sus reinos sobre las cenizas de los antiguos, un grupo reclamó las Tierras de Occidente, fundando el reino de la Roca, presumiblemente con Roca Casterly como sede del trono.

A partir de la conquista de los Ándalos, los Lannister se sentaron en lo alto de Roca Casterly y controlaron las Tierras del Oeste. Hasta la llegada de los Targaryen, claro. Como muchos de los caudillos ándalos, primero reclutaron ejércitos para luchar con los nuevos invasores. El rey Loren de la Roca se unió a Mern del Dominio, y con sus tropas formaron una enorme fuerza, recordada como el ejército de los dos reyes. Este derrotó a los Targaryen, cuyo ejército resultaba insignificante comparado con las fuerzas del Dominio y de las Tierras del Occidente. Pero entonces Aegon y sus hermanas soltaron a sus tres dragones al mismo tiempo. De inmediato cambió el curso de la batalla, inundando las tierras con el fuego de sus bestias y quemando vivos a cuatros mil hombres, incluido el rey Mern. Recordado como el Campo de Fuego, este hecho supuso el fin de la línea Gardener y supuso el comienzo del gobierno de los Lannister como reyes. Loren se arrodilló y fue uno de los primeros señores vasallos de Aegon el Conquistador.

Desde ese momento, los Lannister han reinado en la región como los principales señores y como Guardianes de Occidente, a pesar de que su influencia ha variado a lo largo de las diversas generaciones. La ciudad de Lannisport ha crecido hasta convertirse en una de las más grandes del continente, situándose en tercera posición, tras Desembarco del Rey y Antigua. Este puerto ha sido siempre el centro del comercio de la región, y atrae viajeros de todos los Siete Reinos e incluso de más allá.  Dado que la minería ha sido tan importante en la historia local, muchas ciudades y pueblos crecieron alrededor de yacimientos que fueron abandonados al agotarse lo que ha dejado las montañas y valles sembrados de ciudades fantasma al moverse, tanto nobles como plebeyos, a vetas y ciudades nuevas. Esta práctica continúa, pero Colmillo Dorado, Roca Casterly y otras minas importantes todavía producen suficiente como para mantener a los Lannister y sus nobles ricos y ocupados.

Roca Casterly:
Roca Casterly, el antiguo asentamiento de la Casa Lannister, no es un castillo ordinario. Aunque está coronado con torres, torretas y torres de vigilancia, con murallas de piedra, puertas de roble y rastrillos de hierro resguardando cada salida, esta antigua fortaleza es en realidad una colosal roca junto al Mar del Ocaso, una roca que dicen algunos, cuando el sol se pone y las sombras caen, parece un león descansando. La Roca ha sido habitada por los hombres durante miles de años. Es probable que antes de la llegada de los Primeros Hombres, los niños del bosque y los gigantes hicieran sus hogares en las cuevas esculpidas por el mar, en la base de la roca. Se sabe que osos, leones, lobos y murciélagos también hacen sus guaridas dentro de estas cuevas, junto a muchas otras pequeñas criaturas.
Cientos de pozos mineros penetran las partes bajas de la Roca, donde muchas vetas de oro rojo y amarillo relucen intactas en la piedra incluso después de milenios de excavación. Los Casterly fueron los primeros en excavar salones y cámaras en los pozos, y establecieron un fuerte circular en la punta de la Roca, desde donde podían vigilar sus dominios. La Roca mide tres veces la altura del Muro o de la Torrealta de Antigua. Casi diez kilómetros (dos leguas) de longitud de este a oeste, está plagada de túneles, calabozos, despensas, barracas, salones, establos, escaleras, patios, balcones, y jardines. Incluso hay un bosque de dioses, aunque el arciano que crece allí es una cosa extraña y retorcida cuyas enmarañadas raíces han llenado la cueva donde se sitúa, ahogando todas las demás plantas.
La Roca incluso tiene un puerto por dentro, con muelles, embarcaderos y astilleros, ya que el mar ha excavado grandes cuevas en su cara occidental, puertas naturales lo suficientemente profundas y anchas como para que barcoluengos e incluso cocas puedan anclar y descargar sus cargamentos. La Boca del León—la inmensa caverna natural que forma la entrada principal de la Roca—forma un arco de más de sesenta y un metros (doscientos pies) desde el suelo al techo. A través de los siglos ha sido ampliado y mejorado, y ahora se dice que por sus amplios escalones pueden subir hasta veinte jinetes cabalgando uno al lado del otro.
Roca Casterly nunca fue tomada por asalto o asedio. Ningún castillo en los Siete Reinos es tan grande, tan rico o está mejor defendido. Las leyendas dicen que al verlo Visenya Targaryen, agradeció a los dioses que el Rey Loren cabalgara para enfrentarse a su hermano Aegon en el Campo de Fuego, ya que si se hubiera quedado dentro de la Roca, ni siquiera el fuego de dragón lo habría intimidado. Los Señores de Roca Casterly han reunido muchos tesoros a lo largo de los siglos, y los monumentos de la Roca—en especial la Galería Dorada, con sus decoraciones y paredes doradas, y la Sala de los Héroes, donde las costosas armaduras usadas por cien caballeros, señores, y reyes Lannister, montan eterna guardia—son de reconocida fama en todos los Siete Reinos, e incluso en las tierras más allá del Mar Angosto.

Castamere:
Igual Roca Casterly, el asiento de la Casa Reyne había empezado como una mina. Las ricas vetas de oro y plata habían hecho a los Reyne casi tan opulentos como los Lannister durante la Edad de los Héroes; para defender sus riquezas, habían levantado los muros sobre la entrada a su mina, la habían cerrado con una puerta de roble y hierro y flanqueado con un par de robustas torres. Siguieron las recamaras y salones, pero mientras tanto, los pozos de la mina se habían escavado más y más profundamente, y cuando por fin el oro se agotó, habían ensanchado los salones y galerías y confortables alcobas, túneles y un inmenso, salón de baile. Para un ojo inexperto, Castamere parecía una residencia modesta, un asiento apropiado para un caballero terrateniente, o un señor pequeño, pero aquéllos que conocían sus secretos sabían que nueve de diez partes del castillo estaba bajo tierra.

Lannisport:
Lannisport, se encuentra en la costa del mar del Ocaso donde se cruzan los Caminos del Río, Dorado y del Mar, justo al oeste y a plena vista de Roca Casterly. Esta ciudad marinera es uno de los mayores puertos de los Siete Reinos y el mayor de las Tierras de Occidente. Comparada con otras ciudades de Poniente es menor que Desembarco del Rey y Antigua, pero mayor que Puerto Gaviota o Puerto Blanco. La cantidad de visitantes y mercaderes que se acercan y se juntan con los granjeros, pastores y pescadores locales es tal, que se produce una mezcolanza de lo familiar y lo extranjero que uno esperaría encontrar en un lugar del tamaño de la capital del reino. La riqueza local significa que hay varios trabajadores cualificados, incluyendo excelentes joyeros, orfebres y herreros.

Colmillo Dorado:
Colmillo Dorado es una pequeña fortaleza situada al este del corazón de las Tierras de Occidente, a la vera del Camino del Río. Está construido sobre ricas minas de oro que aportan un gran porcentaje de la riqueza de la región. Desde su posición estratégica encima de los yacimientos, las torres de vigilancia de dominan el Camino del Río y el terreno rocoso que las rodea lo que hace muy difícil que un ejército enemigo pueda acercarse sin ser detectado. El hecho de que esté situado cerca del Camino del Río lo convierte en un terreno valioso y disputado. Una fortaleza que controla el acceso a esa vía es una propiedad valiosa para cualquier señor, y sirve para proteger las Tierras de Occidente de cualquier ataque que pueda venir desde el este. Si fuera tomada por un enemigo, éste podría controlar el acceso al camino y atacar a los ejércitos a su paso. Los actuales ocupantes trabajan duro para asegurarse de que eso no ocurra.

.
Atte La Administración


Última edición por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:26 pm, editado 3 veces

Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Lun Feb 15, 2016 9:21 pm

Descripción del Dominio


EL MÁS GRANDE Y más poblado de los seis reinos sureños (el Norte, vasto en extensión, pero escasamente poblado, es una tierra aparte) es comúnmente llamado El Dominio, pero este nombre es muy poco apropiado. Los dominios de la casa Tyrell, los Señores de Altojardín, ahora se corresponden en gran medida con aquellos del Reino del Dominio como existió durante miles de años antes de la Conquista de Aegon, pero ese reino rico y fértil estaba, en realidad, compuesto por cuatro reinos: Antigua y sus alrededores, delimitados por las Montañas Rojas hacia el este y por la cabecera del Vinomiel en el norte. El Rejo, la isla dorada más allá de los Estrechos del Tinto, famosos por sus vinos y sus días siempre soleados. Las marcas occidentales, desde Colina Cuerno hasta Canto Nocturno.  El Dominio mismo, una vasta extensión de campos y granjas, lagos y ríos, colinas, bosques y fragantes prados, molinos y minas, salpicado de pequeños pueblos, prósperas ciudades comerciales, y antiguos castillos, que se extiende desde las Islas Escudo, subiendo por la desembocadura del Mander, pasando Altojardín, hacia Lago Rojo, Sotodeoro, y Puenteamargo, hasta Ladera y las cabeceras del Mander. Este último fue el reino gobernado por los Gardener de antaño, y en días más recientes por los descendientes de sus mayordomos, los Tyrell de Altojardín. La historia nos dice que fue en estos verdes campos donde nació la caballería; los galantes caballeros y bellas doncellas del Dominio son celebrados a través de los Siete Reinos por los bardos, cuyas propias tradiciones también se originaron aquí.

Un grandioso reino, en la antigüedad y en el presente, el Dominio es muchas cosas para sus habitantes: el dominio más poblado, fértil y poderoso de los Siete Reinos, su riqueza tan sólo superada por el rico Occidente; una sede de aprendizaje; un centro de música, cultura, y todas las artes, brillantes y oscuras; el granero de Poniente; un nexo de comercio; hogar de grandes navegantes, reyes nobles y sabios, terribles hechiceros, y las mujeres más bellas de Poniente. Sobre una colina que domina el Mander se alza Altojardín, nombrado el castillo más hermoso en el reino. El propio Mander, que fluye bajo sus murallas, es el río más largo y caudaloso de los siete Reinos. La gran ciudad de Antigua es igual de grande que Desembarco del Rey, pero es superior en todo lo demás, siendo mucho más antigua y hermosa, con sus calles adoquinadas, sus ornamentadas casas gremiales, las casas de piedra, y tres grandiosos monumentos: el Septo Estrellado de la Fe, la Ciudadela de los Maestres, y la imponente Torrealta, con su gran faro, la torre más alta de todo el mundo conocido. En verdad, el Dominio es una tierra de superlativos.

Mapa:

Historia:
Los comienzos del Dominio se remontan hasta Garth Gardener, uno de los primeros hombres, más conocido como Garth Manoverde. Se dice que su corona estaba hecha de flores y hojas de parra, y se murmura que engendró tantos hijos que la mano no era lo único que tenía verde. De hecho, muchas de las casas actuales de la región pueden decir que están emparentadas con él, incluso los Tyrell. Este lazo sanguíneo ha dado lugar a muchas reyertas entre las familias de la región, ya que algunos creen que a los actuales gobernantes se los puso por encima de otras dinastías que lo merecían más, pues tenían vínculos más fuertes con los reyes Gardener. Por supuesto, las casas del Dominio no estaban en posición de pedir nada cuando los Tyrell fueron ascendidos de entre todos ellos.

Al dirigir Aegon I su ejército hacia esta zona, se encontró con las fuerzas combinadas de dos reyes: Loren Lannister y Mern Gardener. A pesar de que estas tropas eran más numerosas que las de Targaryen, con casi cinco hombres contra uno, el invasor y sus hermanas tenían el poder de tres dragones bajo su mando. Cuando la furia de las tres bestias se desató, el campo de batalla se transformó en el legendario Campo de Fuego, quemando al último de los Gardener en el proceso. Al dirigirse Aegon después hacia Altojardín, Harlen Tyrell, el mayordomo, entregó el castillo antes de verlo, junto a sus habitantes, quemado. Gracias a esto, los Tyrell recibieron el gobierno del Dominio.

Tras la rendición de Altojardín, Aegon condujo a su ejército aún más al sur, a Antigua, que por aquel entonces era aún la ciudad más grande del continente. El Hightower que gobernaba el lugar abrió las puertas siguiendo el consejo del Septón Supremo, que quizás se había dado cuenta de la sabiduría que encerraba esta táctica tras saber de la clemencia en Altojardín. Aegon entró en la ciudad sin encontrar resistencia y fue reconocido como Rey por derecho por el Septón Supremo, legitimando así su gobierno. Se empezaron a numerar los años de su reinado a partir de la rendición de Antigua, un sistema adoptado con el tiempo por el resto del continente.

Altojardin:

El gran castillo de Altojardín, el antiguo asentamiento de los señores Tyrell y en tiempos antiguos de los reyes Gardener, se ubica en la cima de una colina verde que domina las amplias y tranquilas aguas del Mander. Visto desde lejos, el castillo ―parece formar parte del terreno, del tal forma que uno podría pensar que ha crecido allí, en vez de haber sido construido.‖ Muchos consideran Altojardín como el castillo más hermoso de los Siete Reinos, una afirmación que sólo los hombres del Valle se atreven a cuestionar. (Ellos prefieren su propio castillo, el Nido de Águilas).

La colina desde la que se erige Altojardín no es empinada ni rocosa pero es amplia en extensión, posee suaves pendientes de una agradable simetría. Desde las murallas y torres del castillo, un hombre puede observar leguas de distancia en todas direcciones, a través de huertos y campos de flores, incluyendo los jardines de rosas doradas del Dominio, que durante mucho tiempo han sido el emblema de la Casa Tyrell. Altojardín está cercado por tres anillos concéntricos de murallas almenadas, hechos de piedra blanca finamente pulida y protegidos por torres tan delgadas y elegantes como doncellas. Cada muralla es más alta y gruesa que la anterior. Entre la muralla exterior (que cerca el pie de la colina) y la muralla media, se encuentra el famoso laberinto de arbustos, un vasto y complicado laberinto de espinos y matorrales preservado por siglos para el entretenimiento y deleite de los ocupantes e invitados del castillo… y para propósitos defensivos, ya que los intrusos no familiarizados con el laberinto pueden perderse fácilmente en su camino hacia las puertas del castillo, entre las trampas y los callejones sin salida.

La vegetación abunda dentro de las murallas del castillo, y las fortalezas están rodeadas de jardines, pérgolas, fuentes, patios y cascadas artificiales. Las hiedras cubren las edificaciones más antiguas, y los viñedos y rosas trepan sobre las estatuas, murallas y torres. Las plantas florecen por todos lados. Por otra parte, la fortaleza es un palacio como pocos otros, llena de estatuas, columnatas y fuentes. Las torres más altas de Altojardín, redondeadas y esbeltas, observan desde lo alto a sus vecinas más antiguas, cuadradas y sombrías en apariencia, las más antiguas de ellas datan de la Edad de los Héroes. El resto del castillo es de más reciente construcción, la mayor parte construida por el Rey Mern VI después de que los Dornienses destruyeran las estructuras originales durante el reinado de Garth Barbagris.  Los dioses, ambos nuevos y antiguos, son muy reverenciados en Altojardín. El esplendor del septo del castillo, con sus hileras de ventanales de vidrio multicolor celebrando a los Siete y al omnipresente Garth Manoverde, es rivalizado tan sólo por el del Gran Septo de Baelor en Desembarco del Rey y el Septo Estrellado de Antigua. Y el exuberante bosque de dioses de Altojardín posee casi la misma fama, ya que en lugar de tener un sólo árbol corazón hace alarde de poseer tres antiguos arcianos imponentes.

Antigua:
Antigua es, como su nombre indica, la ciudad más vieja de Poniente. Fue construida por los primeros hombres, y podría no haber llegado al día de hoy si sus líderes se hubiesen enfrentado a los invasores ándalos. En vez de eso, Antigua les abrió las puertas; una táctica que funcionó igual de bien cuando Aegon el Conquistador fue hacia el sur con sus dragones. La ciudad también era la más grande del continente antes de la conquista, pero al establecerse el Trono de Hierro en Desembarco del Rey, esta segunda urbe creció sobrepasándola en tamaño. Antigua está construida por entero de piedra, y todas las calles, ya sean las transitadas vías principales o los callejones en sombra, están adoquinadas. Se encuentra en la desembocadura del Aguamiel, donde va a dar al Canal de los Susurros. Sólo eso es ya suficiente para hacer de Antigua uno de los lugares más importantes de Poniente, tanto para el Dominio como para el continente en su conjunto. Es el puerto de comercio más popular, donde atracan barcos de camino hacia las Islas del Verano y las Ciudades Libres.

Es el nudo marítimo preferido por la facilidad con la que los barcos pueden navegar por sus canales. La razón principal es la Torrería, la estructura más alta de todo el continente. Se trata de un inmenso faro que se alza sobre los acantilados de la Isla Batalla, en el centro de la ciudad. Está construida en una serie de pisos de unas trescientas varas de altura hasta la almenara, que se puede ver a leguas de distancia en todas direcciones. El resto de la urbe se construyó alrededor del faro, y se dice que los habitantes de la ciudad pueden decir qué hora del día es basándose en la sombra del edificio. Además de servir como guía a los barcos que llegan, también sirve como hogar de la casa Hightower. Esta dinastía reinaba en el lugar antes de arrodillarse ante los Gardener. Pero sigue gobernando Antigua, de manera que aún es una de las casas más importantes del Dominio. La ciudad sigue el recorrido del Aguamiel, con sus gremios alineados en la orilla oeste. Siguiendo río arriba se encuentra la Ciudadela, el centro de los maestres, esos escasos individuos que han elegido una vida de servicio por el bien del reino. La Ciudadela queda a ambos lados del río, con numerosos puentes uniendo las dos mitades. Flanqueando la entrada principal hay dos esfinges de mármol verde, y más allá está el Hogar del Escriba, donde los acólitos llevan a cabo la mayor parte de las tareas necesarias para la ciudadanía. Esto es lo más lejos que los visitantes pueden adentrarse en el reino de los maestres. Este colectivo está dirigido por un grupo de archimaestres conocido como el Cónclave, que decide, por ejemplo, qué miembros de la orden se deben asignar a ciertas casas o castillos, o quién de entre los acólitos o maestres está listo para ser ascendido, entre otras cosas.

Muchos de los novicios y estudiantes de la Ciudadela han hecho del Cálamo y el Pichel su segundo hogar, una posada y burdel situado en una isla en terrazas en el Aguamiel. Clientes de todas las clases sociales visitan el lugar para calmar su sed de bebida y otros placeres más mundanos. La estructura de madera tiene unos seiscientos años, y aunque los pisos superiores están peligrosamente inclinados hacia el sur, nunca ha cerrado sus puertas en todo este tiempo. Muchos de los clientes de la posada prefieren salir fuera con sus bebidas ya que abundan los jardines donde poder descansar. Antes de la conquista de Aegon, Antigua era el núcleo espiritual de la Fe de Poniente, y el Septo Estrellado sirvió como hogar de los septones supremos durante mil años. Cuando el nuevo monarca se asentó en Desembarco del Rey, la Fe le siguió, con lo que la principal religión de Poniente está gobernada hoy en día desde el Gran Septo de Baelor. Aun así, el Septo Estrellado sigue ofreciendo una vista impresionante, resaltando entre los edificios cercanos por el mármol negro con el que está construido. Hay unos cuantos templos más en la ciudad, incluido el de los señores, los siete santuarios cerca del Cálamo y el Pichel, y el de los Marineros, en el puerto. La ciudad reconoce la necesidad de las otras religiones del mundo, y por eso los tripulantes de barcos mercantes no tienen que alejarse de sus barcos para poder encontrar un templo dedicado a sus dioses. Entre los templos del muelle hay uno modesto dedicado a R’hllor, Señor de la Luz.

El Rejo:
En el rincón más suroriental se encuentra el Rejo, una isla famosa en todo Poniente, e incluso en algunos lugares al otro lado del mar Angosto, por la calidad de los vinos que produce. De entre estos hay varias cosechas notables, desde tintos secos afrutados a ricos blancos, el más afamado de estos últimos es el Dorado del Rejo. Es el hogar de la casa Redwyne, una de las familias más poderosas del Dominio. Dado que están separados del resto del continente por el mar, el actual señor, Paxter Redwyne, se ha asegurado de que haya suficientes barcos a mano para transportar sus cosechas, así como para defender la isla si fuera necesario. La flota del Rejo constituye una parte importante de la fuerza marítima de los Tyrell; de hecho, las únicas armadas comparables en tamaño son la flota real y los barcos de las Islas del Hierro. El principal acceso marítimo de la isla, y el punto desde el cual se distribuyen los diferentes vinos, se encuentra en la ciudad de Puerto Ryam. Otras dos ciudades de importancia son Viña Parra y Puerto Estrella de Mar. También hay otras islas más pequeñas esparcidas en los Estrechos del Tinto, que separan el Rejo del resto del continente. Entre éstas se encuentran Cuna de Bastardo, Roca Herradura, la Isla de los Cerdos, Palacio de la Sirena y Cangrejo de Piedra.

Islas Escudo:
Las Escudo son un grupo de cuatro islas reunidas en la desembocadura del río Mander, en el mar del Ocaso. Sus nombres son Escudo Verde, Escudo Gris, Escudo de Roble y Escudo del Sur. No hay ninguna casa que domine todo el conjunto, pero normalmente hay una familia preponderante en cada una de las cuatro. Sin embargo, se espera que todas las islas trabajen en equipo, ya que si bien pierden gran parte de su efectividad si actúan individualmente, son imbatibles cuando actúan conjuntamente. En realidad, las islas en sí mismas son poco importantes para la agricultura, ya que no producen bienes para el comercio y sólo producen el sustento suficiente para alimentar a sus propios habitantes. Sin embargo, los cuatro escudos tienen una relevancia tremenda desde el punto de vista militar. Por un lado, un invasor que quisiera declararle la guerra al Dominio desde el mar tendría que intentar sobrepasarlas sin atraer la atención. Esto es algo difícil, ya que las costas de los Escudos están abarrotadas de atalayas guarnecidas de soldados, buscando constantemente fuerzas enemigas. La vigilancia implacable es la respuesta a los hombres del Hierro, que ven la región como el objetivo principal de sus asaltos.

A la primera señal de una flota hostil, o incluso ante un pequeño número de barcos de las Islas del Hierro, los vigilantes de las torres encienden las almenaras, que harán que se enciendan otros fuegos en todos los puntos altos y que se toquen los cuernos de guerra por todo el lugar. Los pescadores dejarán sus redes y tomarán las armas, mientras los señores y los caballeros salen de sus castillos. Todos se encontrarían en los barcos de la flota de los Escudos, que se guardan en hangares de piedra a lo largo de la costa, y están listos para navegar en cualquier momento. Las barcas invasoras que intenten subir por el Mander también corren peligro, ya que las naves de los Escudos no solamente los perseguirán, sino que también cerrarán la desembocadura del río, asegurándose así de que los que quieran dar media vuelta no puedan ir más allá. Altojardín cuenta con las Islas Escudo para suministrar la parte principal de la fuerza marítima del Dominio en tiempos de guerra. La única flota de la región que la supera en tamaño a es la de los Redwyne del Rejo.
.
Atte La Administración


Última edición por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:28 pm, editado 1 vez

Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Lun Feb 15, 2016 9:39 pm

Descripción de la tierra de la Tormenta


LAS TORMENTAS QUE azotan el Mar Angosto tienen una temible fama a lo largo de los Siete Reinos, e incluso en las Nueve Ciudades Libres. Aunque las tormentas pueden surgir en cualquier estación, los navegantes dicen que las peores llegan cada otoño, formándose en las cálidas aguas del Mar del Verano al sur de los Peldaños de Piedra, y luego rugiendo hacia el norte a través de estas islas desoladas y pedregosas. Según los archivos de la Ciudadela, desde ahí la mayor parte continúa su trayecto hacia el noroeste, extendiéndose por el Cabo de la Ira antes de chocar contra Bastión de Tormentas en la Punta de Durran. Es a partir de estas terribles tormentas que las Tierras de Tormentas reciben su nombre.

El corazón de este antiguo reino es Bastión de Tormentas, el grandioso castillo erigido por el heroico rey Durran Pesardedioses en la Edad de los Héroes, el cual se alza inmenso e inmovible sobre lo alto de los acantilados de la Punta de Durran. Hacia el sur, pasando las salvajes aguas y traicioneras rocas de la Bahía de los Naufragios, yace el Cabo de la Ira. La húmeda maraña verde de la Selva domina las dos terceras partes en el norte del cabo. Más al sur, se abre una amplia llanura que continúa suavemente hacia el Mar de Dorne, donde numerosas villas de pescadores salpican la costa. Allí se encuentra el Pueblo del Llanto (como llegó a ser conocido ya que fue ahí donde el cuerpo del heroico Rey Daeron I Targaryen regresó al reino después de su asesinato en Dorne), un floreciente puerto y mercado, ya que la mayor parte del comercio de la región pasa por sus muelles. La gran isla de Tarth, con sus cascadas, lagos y montañas elevadas, también es considerada parte de las Tierras de las Tormentas, al igual que Estermont y las innumerables islas menores ubicadas frente al Cabo de la Ira y el Pueblo del Llanto.

Hacia el oeste las colinas, firmes y salvajes, se perfilan contra el cielo hasta dar paso a las Montañas Rojas, el límite entre las Tierras de Tormentas y Dorne. Valles secos y grandes acantilados de arenisca dominan el paisaje aquí, y es cierto que algunas veces durante la puesta de sol las cumbres brillan de color escarlata y carmesí contra las nubes… aunque están aquellos que dicen que estas montañas no fueron llamadas así por el color de sus piedras sino por toda la sangre que ha empapado sus suelos. Más hacia el interior, pasando las colinas, yacen las marcas—una vasta extensión de praderas, páramos y llanuras azotadas por el viento que se extiende a lo largo de cientos de leguas hacia el norte y el oeste. Bajo la vista de las Montañas Rojas, se sitúan los grandes castillos de los señores Marqueños, construidos para proteger las fronteras de las Tierras de Tormentas contra las incursiones Dornienses provenientes del sur, y de los secuaces vestidos de acero de los Reyes del Dominio provenientes del oeste. Los más grandes entre los señores Marqueños son los Swann de Timón de Piedra, los Dondarrion de Refugionegro, los Selmy del Torreón Cosecha, y los Caron de Canto Nocturno, cuyas Torres Cantantes marcan el extremo más occidental del reino de los Reyes Tormenta. Todos estos se han mantenido leales a Bastión de Tormentas hasta el día de hoy, como lo han sido desde tiempos inmemorables.

Sin embargo, hacia el norte de Bastión de Tormentas, las fronteras del reino han fluctuado constantemente con el paso de los siglos, a medida que Reyes Tormenta, los poderosos y los débiles, han ganado y perdido tierras en una sucesión de guerras tanto grandes como pequeñas. Hoy en día, el dominio de la Casa Baratheon corre por la orilla sur del Rodeo y la parte baja del Bosque Real, y a lo largo de las costas pedregosas del Mar Angosto hasta la base del Garfio de Massey… pero antes de la Conquista de Aegon, antes incluso de la llegada de los Ándalos, los reyes guerreros de la Casa Durrandon extendieron sus fronteras mucho más lejos. El Garfio de Massey era parte del reino en ese entonces, así como todo el Bosque de Dioses hasta el Aguasnegras. En ciertas épocas, los Reyes Tormenta incluso gobernaron más allá del Aguasnegras. Pueblos tan distantes como Valle Oscuro y Poza de la Doncella solían rendirle tributo a Bastión de Tormentas, y bajo el reinado del temible rey guerrero Arlan III Durrandon, los hombres de las tormentas ejercieron dominio sobre todas las Tierras de los Ríos, reteniéndolas por más de tres siglos.  

Sin embargo, incluso en su mejores tiempos, los dominios de los Durrandon y de sus sucesores siempre han estado escasamente poblados comparados con el Dominio, las Tierras de los Ríos y del Occidente, y por lo tanto el poder de los señores de Bastión de Tormentas, eran reducidos. Sin embargo, aquellos que decidieron construir sus hogares en las Tierras de Tormentas—ya sea a lo largo de las pedregosas costas del Mar Angosto, entre los húmedos bosques verdes de la Selva, o en las marcas azotadas por el viento—son de una raza especial. Con frecuencia se ha dicho que la gente de la Tierra de Tormentas es semejante a su clima: estruendosa, violenta, implacable e impredecible.

Mapa:

Historia:
Durran I, también conocido como Durran Persardedioses, es el fundador el reino. Una figura legendaria de la Edad de los Héroes, supuestamente se ganó el amor de Elenei, hija del rey del mar y de la deidad del viento. Sus divinos padres prohibieron su relación, pero la pareja terminó por casarse igualmente. La ira de los dioses fue terrible, destruyendo la fortaleza de su yerno en su noche de bodas, matando a toda su familia e invitados. Encolerizado, Durran les declaró la guerra, y estos contraatacaron sacudiendo sus dominios con tormentas descomunales. Cada vez que el rey construía un castillo para enfrentarse al mar, los dioses lo destruían. Luchar con los dioses se consideraba estúpido, y los señores y el pueblo de Durran le aconsejaron edificar lejos del mar. Este se negó y exigió que construcciones mayores y más fuertes fueran levantadas para remplazar cada fortaleza perdida. Los sacerdotes le suplicaron que devolviera a Elenei al mar, para apaciguar la ira divina, pero Durran se negó y erigió siete castillos, uno tras otro, retando a los elementos para que los derribara uno a uno. Aunque seis sucumbieron a las olas y los temporales, el séptimo  resistió incluso a la más feroz de las tormentas. Las leyendas discrepan sobre cómo descubrió el rey el secreto para construir fortalezas indestructibles.

Algunos afirman que recibió ayuda de los hijos del bosque. Otros creen que fue ayudado por un chico más listo que todos los arquitectos juntos, el joven que crecería para convertirse en Brandon el Constructor. Todos concuerdan en que cuando Durran demostró que podía construir un castillo que los dioses del mar y el viento no pudieran derribar, la guerra terminó. A pesar de que las tormentas descomunales y el mal tiempo continuaron siendo comunes en la región, ninguna fue tan terrible como las que hubo bajo su mandato. Después de superar la furia del tiempo, el monarca fue nombrado primer rey Tormenta, un título que llevó su linaje durante siglos.

Cuando Aegon el Conquistador fijó su mirada en las Tierras de la Tormenta, dejó la tarea de conquistarlas en manos de Orys Baratheon, uno de sus mejores generales que era a la vez su hermanastro bastardo. Argilac el Arrogante, último de los reyes Tormenta, abandonó Bastión de Tormentas para encararse al ejército de Orys en campo abierto y fue derrotado. El vencedor recibió el gobierno de la región de manos de su hermanastro y eligió casarse con la hija de Argilac para legitimar su mandato. A pesar de retener el nombre de Baratheon, adoptó el emblema y el lema de la estirpe de su esposa. La familia Baratheon se mantuvo unida a los conquistadores Targaryen durante varias generaciones, produciendo a menudo bastardos reales (que recibían el nombre de Tormenta) y en ocasiones contrayendo matrimonio. Rhaelle, hija de Aegon el Improbable, se unió así a esta línea por casamiento, ofreciéndoles un débil vínculo con el Trono de Hierro.

Bastion de Tormentas:
Sabemos de la historia de la construcción de Bastión de Tormentas a través de canciones e historias—los relatos de Durran Pesardedioses y la hermosa Elenei, hija de dos dioses. Supuestamente fue el séptimo de los catillos que Durran erigió en aquel lugar (aunque aquel número podría deberse una interpolación posterior a causa de la Fe).

Bastión de Tormentas es sin lugar a dudas un castillo antiguo, pero si se compara con los fuertes en ruinas de los Primeros Hombres o incluso con el Primer Torreón de Invernalia (el cual un antiguo maestre examinó y descubrió que había sido reconstruido tantas veces que era imposible realizar una datación precisa), el gran torreón y las piedras perfectamente unidas de las murallas de Bastión de Tormentas parecen estar mucho más allá de lo que los Primeros Hombres fueron capaces de construir hace miles de años. El enorme esfuerzo involucrado en la construcción del Muro requirió lo suyo, pero fue más un esfuerzo bruto comparado con el gran arte requerido para construir una muralla a la que ni el viento es capaz de asirse. El Archimaestre Vyron en Triunfos y Derrotas, especula que lo que dice el relato (que la forma final de Bastión de Tormentas se alcanzó con el séptimo castillo), muestra claramente una influencia Ándala, y de ser cierto, sugiere la posibilidad de que la forma final del castillo tan sólo fuese alcanzada en la época de los Ándalos. Quizás el castillo fue reconstruido en el mismo lugar donde se ubicaron otros castillos más antiguos, pero de ser así, ocurrió mucho tiempo después de que Durran Pesardedioses y la hermosa Elenei dejaran este mundo.

Varios maestres que han servido en el castillo dan testimonio de su enorme resistencia e ingeniosa construcción. Ya sea que haya sido diseñado por Brandon el Constructor o no, sus grandiosas murallas defensivas son muy famosas, ya que sus piedras tan astutamente encajadas no permiten ni que el viento sea capaz de asirse a ellas. Así también, es famoso el enorme torreón central que se eleva sobre el cielo, dominando la Bahía de los Naufragios. Las historias nos dicen que Bastión de Tormentas nunca ha caído por asalto o asedio.  Se dice que cada sesenta y siete años, una tormenta más grande que cualquier otra llega rugiendo sobre Bastión de Tormentas, debido a que los antiguos dioses del mar y el cielo hacen otro intento de arrastrar el asentamiento de Durran hacia el mar. Es un bello cuento… pero un cuento es todo lo que es. Los registros de los maestres de Bastión de Tormentas muestran que hay feroces tormentas casi cada año, especialmente en otoño, y mientras que algunas son más grandes que otras, no existen registros que muestren tormentas inusualmente grandes con sesenta y siete años de diferencia. La mayor tormenta que se recuerde ocurrió en 221 DC, en el último año del reinado de Aerys I, y la más grande anterior a esa en 166 DC, cincuenta y cinco años antes.

.
Atte La Administración


Última edición por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:30 pm, editado 1 vez

Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Lun Feb 15, 2016 10:04 pm

Descripción del Valle


EL VALLE DE ARRYN—un valle fértil, alargado y extenso, completamente rodeado por los picos verde-grisáceos de las imponentes Montañas de la Luna—es tan próspero como hermoso. Fue quizás por esto que los primeros invasores Ándalos eligieron desembarcar allí mientras cruzaban el Mar Angosto bajo el estandarte de sus dioses. Prueba de ello, son las piedras talladas encontradas en el territorio de los Dedos, las cuales muestran imágenes de estrellas, espadas, y hachas (o martillos, como algunos afirman). El libro sagrado de la Fe, La Estrella de Siete Puntas, dice que Hugor de la Colina recibió una visión divina acerca de una―tierra dorada entre altas montañas‖, que algún día le pertenecería a los Ándalos.

Aislado del resto de Poniente por sus altas montañas, el Valle resultó ser el terreno perfecto para que los Ándalos comenzarán a forjar sus primeros reinos. Los Primeros Hombres, quienes estuvieron ahí antes que los Ándalos, lucharon persistentemente contra estos invasores llegados del mar, pero el Valle estaba escasamente poblado en aquel entonces, y pronto se vieron superados en número en cada enfrentamiento. Los bardos dicen que por cada barcoluengo que era incendiado o expulsado de vuelta al mar, otros diez aparecían al día siguiente. Los invasores luchaban con un fervor que los Primeros Hombres no pudieron igualar, y sus hachas y cotas de escamas de bronce demostraron ser inferiores que las espadas de acero y las cotas de malla de hierro de los Ándalos.

Es más, el Valle y sus picos circundantes estaban divididos en una veintena de pequeños reinos para cuando los primeros Ándalos empezaron a desembarcar en sus costas, con la estrella de siete puntas pintada (o grabada, en algunos casos) en sus pechos. Divididos por antiguas enemistades, los reyes de los Primeros Hombres no se unieron en contra de los invasores cuando estos empezaron a aparecer en sus costas, sino que en cambio hicieron pactos y alianzas con ellos, buscando usar a los recién llegados para sus propias guerras. (Un hecho que se repitió incontables veces a medida que los Ándalos se expandían por Poniente).

Mapa:

Historia:
No se sabe demasiado acerca de esta región antes de la llegada de los primeros hombres, hace doce mil años. Probablemente estaba, como el resto de Poniente, habitado por gigantes y por los hijos del bosque. Tras cruzar el Brazo de Dorne y diseminarse por todo el continente, los primeros hombres del Valle estaban gobernados por los Reyes de las Montañas. Construyeron la Puerta Sangrienta, el Nido de Águilas, y sus torreones de vigilancia, y vivieron cómodamente mientras docenas de ejércitos se destrozaban contra el poderoso portal, durante la Era de los Héroes. Los Arryn son uno de los linajes más antiguos y puros de la nobleza de los ándalos en los Siete Reinos, y pueden trazar su genealogía hasta ser Artys, seis mil años atrás. Llamado el Caballero Alado, era un líder ándalo que cruzó el mar desde las colinas de su tierra natal, en la parte este del continente, para conquistar Poniente y extender la Fe de los Siete. El invasor tocó tierra en los Dedos, cerca de la actual fortaleza de la casa Baelish, y se preparó para conquistar el Valle. Destruyó los últimos remanentes de los hijos del bosque que quedaban y, según cuenta la leyenda, cabalgó sobre un halcón gigante hasta la cumbre de Lanza del Gigante para matar al rey Griffin, líder de los primeros hombres del Valle y el último de los Reyes de la Montaña. Tras la muerte de este monarca, el resto de los pobladores huyó de la región, dejándola bajo el firme control de los ándalos. En honor de ser Artys, se cambió el nombre del valle por el de valle de Arryn. Se le entregó la corona halcón, y se le nombró Rey de la Montaña y el Valle, título hereditario que la dinastía utilizó hasta la llegada de los Targaryen.

Aproximadamente en esta época vivió otro Arryn legendario. Alyssa había visto como su marido, sus hermanos, y todos sus hijos habían muerto durante las innumerables batallas por la conquista del Valle. A pesar de la pérdida de toda su familia, la leyenda dice que nunca derramó una sola lágrima por ello. Cuando falleció, los Siete dictaminaron que Alyssa no conocería descanso hasta que su llanto regase el lugar de descanso donde los hombres que había amado habían sido enterrados, la negra tierra del valle. Las Lágrimas de Alyssa es el nombre que recibe el caudaloso río que brota de los hombros de Lanza del Gigante, y serpentea por los picos más altos de Poniente. Aunque la mujer lleva muerta miles de años, ni una sola gota de sus lágrimas ha tocado todavía el suelo del Valle, mucho más abajo. Los ándalos de la casa Arryn gobernaron sin interrupciones durante casi seis mil años. Dos siglos después de que la Condenación de Valyria les dejase como últimos vestigios de lo que otrora fuera un gran imperio, los Targaryen tomaron tierra en Poniente. Durante la conquista, el Rey de la Montaña y el Valle vio lo sabio que sería hincar la rodilla, y se rindió al Conquistador. Aegon nombro a la casa Arryn Señores Supremos del Valle y Guardianes del Oriente, un título que esta familia ha mantenido desde entonces.

Nido de Aguilas:
Muchos han afirmado que el Nido de Águilas de los Arryn es el castillo más hermoso de los Siete Reinos, y es difícil negar la verdad en esto (aunque los Tyrell de seguro lo hacen). Siete delgadas torres blancas coronan el Nido deÁguilas asentado sobre uno de los hombros de la Lanza del Gigante, y ningún castillo en Poniente cuenta con tanto mármol en sus pisos y paredes.  Además los Arryn y los hombres del Valle dicen que el Nido de Águilas es inexpugnable, ya que su posición en lo alto de la ladera de la montaña hace que sea casi imposible tomarlo por asalto.  El más pequeño de los asentamientos reales de Poniente, elNido de Águilas no era originalmente la sede de la casa Arryn. Aquel honor le correspondía a las Puertas de la Luna, un castillo mucho más grande erigido al pie de la Lanza del Gigante, en el mismo lugar donde Ser Artys Arryn y sus Ándalos levantaron su campamento la noche anterior. a la Batalla de las Siete Estrellas. Aun inseguro sobre su trono en sus primeros años de reinado, el Rey Artys quería un asentamiento que fuera lo suficientemente fuerte para resistir los asedios y asaltos en caso de que los Primeros Hombres se rebelaran en su contra. Las Puertas de la Luna servían bastante bien en este sentido, pero estas tenían más de fuerte que de castillo, y aquellos que las veían por primera vez solían comentar que era un castillo apropiado para un señor menor pero no para un rey. Pero esto no representaba ningún problema para el Rey Artys, ya que rara vez pasaba tiempo allí. El primer rey Arryn pasó la mayor parte de su reinado sobre el caballo, cabalgando por toda la extensión de sus dominios en una marcha real interminable.―Mi trono está hecho del cuero de una silla de montar,‖ solía decir, ―y mi castillo es una tienda.

El Rey Artys fue sucedido por sus dos hijos mayores, quienes reinaron a su vez como el segundo y tercero Rey de las Montañas y el Valle. A diferencia de su antecesor, ellos pasaron cantidades considerables de su reinado en las Puertas de la Luna y parecían contentos allí, aunque cada uno de ellos realizó ciertas adiciones al castillo. Fue el cuarto rey Arryn, el nieto de Artys I, quien inició el proceso que dio lugar a la construcción delNido de Águilas. Roland Arryn quien de niño había sido pupilo de un rey Ándalo en las Tierras de los Ríos había viajado por muchos lugares después de convertirse en caballero, visitando Antigua yLannisport antes de regresar al Valle a reclamar la Corona del Halcón tras la muerte de su padre. Habiendo contemplado las maravillas de Torrealta y Roca Casterly, y los grandes castillos de los Primeros Hombres que aun poblaban las tierras del Tridente, le pareció que las Puertas de la Luna eran un lugar vulgar y feoen comparación. El primer impulso del Rey Roland fue derrumbar las Puertas y reconstruir su nuevo asentamiento sobre el mismo sitio, pero aquel invierno miles de salvajes bajaron desde las montañas buscando comida y refugio, ya que los valles altos habían quedado enterrados bajo terribles nevadas. Sus ataques le demostraron al rey lo vulnerable que estaba su asentamiento en el aquel lugar.  La leyenda afirma que fue su futura esposa, la hija de Lord Hunter, Teora, quien le recordó como su abuelo había derrotado a Robar Royce, atacando desde el terreno alto. Embelesado por las palabras de la muchacha, y por la muchacha en sí, Lord Roland decidió apoderarse del terreno más alto de todos y decretó la construcción del castillo que algún día se convertiría en elNido de Águilas.

Pero no vivió para verlo completado. La tarea que su Gracia le había encomendado a sus constructores era desafiante, ya que las laderas de la Lanza del Gigante eran empinadas y estaban cubiertos de vegetación, y en lo más alto la piedra desnuda de la montaña se tornaba muy escarpada y estaba cubierta de hielo. Se dedicó más de una década tan sólo en despejar un tortuoso camino en uno de los lados de la montaña. Más allá de los árboles, un pequeño ejército de canteros armados con martillo y cincel empezó a esculpir peldaños para facilitar el ascenso por donde la ladera se hacía más empinada. Mientras tanto, Roland envió a sus constructores a través de los Siete Reinos en busca de piedra, ya que su Gracia no estaba complacido con el aspecto del mármol disponible en el Valle.  Con el tiempo llego otro invierno y otro ataque de los clanes salvajes de las Montañas de la Luna. Tomado por sorpresa por una banda de Perros Pintados, el Rey Roland I Arryn fue derrumbado de su caballo y asesinado, su cráneo fue aplastado con un mazo de piedra mientras intentaba desenfundar su espadón. Había reinado por veintiséis años, lo suficiente para ver la colocación de las primeras piedras en el castillo que había decretado.

La construcción continuó durante el reinado de su hijo, y del hijo de su hijo, pero el avance era demasiado lento, ya que el mármol tenía que ser traído por barco desde Tarth, y luego transportado en mulas hasta la ladera de la Lanza del Gigante. Docenas de mulas perecieron en el ascenso, junto a cuatro obreros y un maestro cantero. Poco a poco los muros del castillo comenzaron a elevarse, un pie tras otro… hasta que la Corona del Halcón pasó al bisnieto del primer rey que había soñado con la idea del castillo en el cielo. Batallas y mujeres fueron las pasiones del Rey Roland II, no la construcción; el costo delNido de Águilas también se había elevado por sobre las nubes, y el nuevo rey necesitaba oro para pagar por las campañas en las Tierras de los Ríos que tenía planeado realizar. Apenas su padre hubo fallecido, el Rey Roland II ordenó un alto en los trabajos de construcción del castillo.  Así fue como el Nido de Águilas fue abandonado en los cielos por cerca de cuatro años. Los halcones anidaron entre las torres a medio terminar mientras el Rey Roland II peleaba contra los Primeros Hombres en lasTierras de los Ríos en busca de riquezas y gloria.

No obstante, las conquistas resultaron ser más difíciles de conseguir de lo que había anticipado. Después de una serie de pequeñas victorias sobre reyes menores, le llegó el turno de enfrentarse a Tristifer IV, el Martillo de la Justicia. El último verdadero rey de los Primeros Hombres le otorgó a Roland Arryn una derrota demoledora, el año siguiente le sirvió otra derrota aun peor. Al verse en apuros, su Gracia escapó hacia el castillo de unos de sus antiguos aliados, un señor Ándalo, tan sólo para ser traicionado, encadenado y enviado de vuelta con Tristifer. Tras cuatro años de partir cabalgando con esplendor desde el Valle, el Rey Roland II fue decapitado en Piedrasviejas,a manos del propio Martillo de la Justicia. En el Valle muy pocos lamentaron su fallecimiento, dado que su actitud hostil y petulante no le había ganado ningún amigo. Cuando su hermano Robin Arryn le sucedió, el trabajo en el Nido de Águilas se reanudó. Pero tuvieron que pasar cuarenta y tres años y otros cuatro reyes antes de que el castillo estuviera finalmente terminado y apto para ser habitado. El maestre Quince, el primer hombre de su orden en servir allí, declaró que el Nido de Águilas era ―la obra más espléndida jamás construida por las manos del hombre, un palacio digno de los propios dioses. De seguro, ni el Padre Celestial posee un asentamiento como este

A partir de ese entonces, el Nido deÁguilas se ha mantenido como el asentamiento de la Casa Arryn en primavera, verano, y otoño. En el invierno, el hielo, la nieve y los fuertes vientos hacen imposible el ascenso, y el castillo se vuelve inhabitable, pero en verano el castillo es bañado por las refrescantes brisas de la montaña, un refugio del calor sofocante del fondo del valle. No existe un castillo igual en todo el mundo, o al menos aun no se ha registrado alguno que se le compare. El Nido de Águilas nunca ha sido tomado por asalto. Para asaltarlo, un atacante primero debe tomar las Puertas de la Luna en la base de la montaña, que de por sí es un castillo formidable. Una vez hecho esto, resta realizar el largo ascenso, y mientras sube, el atacante debe asaltar nada menos que tres torres de vigilancia, las cuales resguardan la tortuosa subida por la montaña: Piedra, Nieve y Cielo.

Esta serie de defensas hacen que acercarse al Nido de Águilas sea extremadamente difícil, pero incluso después de haber sorteado todas las torres de vigilancia, el atacante se encontraría al PIE de un acantilado, con el Nido de Águilas aun a seiscientos PIES de altura, tan sólo accesible por el cabestrante o por escaleras  No es de extrañar entonces que nunca se hayan hecho esfuerzos para asediar elNido de Águilas. Desde que fue completado, los reyes Arryn siempre han sabido que poseen un reducto inexpugnable en donde refugiarse en caso de apuros.Los maestres que han servido a la Casa Arryn, todos ellos estudiantes de las ciencias de la guerra, han coincidido en que el castillo no puede ser conquistado…  salvo quizás por dragones, como demostró Visenya Targaryen cuando aterrizó en el patio interior del Nido de Águilas montada en su dragón, Vhagar, y persuadió a la madre del último rey Arryn a someterse ante la Casa Targaryen y rendir la Corona del Halcón.  Sin embargo, casi han pasado trescientos años desde aquel día y el último dragón falleció hace mucho tiempo en Desembarco del Rey, así que los futuros Señores del Nido de Águilas pueden volver a dormir seguros sabiendo que su espléndido asentamiento seguirá siendo invulnerable e inexpugnable.

El Valle:
Al sur de Bosqueserpiente comienza lo que da nombre a la región entera: el Valle de Arryn. Está rodeado por todos sus lados continentales por las majestuosas Montañas de la Luna, y es una tierra rica y frondosa. Llena de ríos anchos y lentos, vastos campos de trigo, maíz y cebada, y lagos grandes y apacibles, es una próspera región de granjas que se extiende desde la Puerta de la Sangre, en lado más occidental, hasta el mar Angosto por el este y a la Bahía de los Cangrejos por el Sur.

La única entrada, un traicionero paso montañoso a través del cual se desliza lánguidamente el Camino Alto, está protegida por la imponente Puerta de la Sangre. Construida en la Edad de los Héroes por los primeros hombres, nunca ha caído a pesar de las docenas de ejércitos que han intentado atravesarla. Fue levantada en un punto donde el camino se estrecha, hasta convertirse en un desfiladero apenas lo suficientemente ancho como para que avancen cuatro jinetes en línea. Grandes parapetos, creados en la propia roca, a ambos lados, se sitúan a horcajadas de las propias puertas, sobre las cuales se extiende un puente arqueado y cubierto, construido de desgastada piedra gris, que une dos torres de guardia aferrándose a las pétreas laderas. Tanto las almenas como el resto de elementos cuentan con numerosas aspilleras. Al llegar, el visitante debe solicitar al Caballero de la Puerta Sangrienta permiso para entrar en el Valle. Su respuesta habitual: “En el nombre de lord Arryn, señor del Nido de Águilas, defensor del Valle, Verdadero Guardián del Oriente, os ruego que entréis con libertad y defendáis su paz”, ha sido la bienvenida tradicional durante miles de años.

Desde cualquier lugar de esta depresión se pueden observar los protectores picos de las Montañas de la Luna y, destacando sobre ellos, la sobrecogedora Lanza del Gigante, un monte al que los otros miran desde abajo. La mayoría de las veces la niebla y las nubes rodean la cima pero, cuando está visible, atraviesa el propio cielo. De su gigantesco hombro izquierdo surge el río fantasma llamado Lágrimas de Alyssa, que desde el Valle, cinco kilómetros y medio más abajo, se ve tan sólo como un brillante hilo plateado. Es a su lado donde, si uno observa con atención, se puede ver un pequeño destello de luz blanca: Nido de Águilas, la sede ancestral de la casa Arryn.

Al noreste del hogar de esta dinastía, y bien adentrado en el valle del río sur de Bosqueserpiente, se encuentra Rapsodia, el castillo de la casa Belmore. La corriente sigue hacia el este y desemboca en el mar Angosto, justo al sur de la arboleda. Frente a ella, prácticamente en la costa, está el asentamiento de la antigua y venida a menos casa Corbray, legendaria por su más valiosa posesión: la espada valyria Dama Desesperada. Siguiendo el perfil del continente hacia el este se encuentra Arcolargo, la fortaleza de la casa Hunter, y al sur, a lo largo del mar Angosto, se encuentra Vieja Ancla, de la familia Melcolm. Esparcidos por la mitad sur del Valle aparecen Fuerterrojo, de los Redfort, Serbaledo de la casa Waxley, Roble de Hierro de la familia Waynwood, y el antiguo y noble hogar del clan Royce, llamado Piedra de Runas.

En la punta norte de la Bahía de Cangrejos, en un puerto protegido en la parte sudeste del Valle, se encuentra Puerto Gaviota. La única ciudad grande de la región, es un puerto importante y puerta de entrada al dominio. Su emplazamiento estratégico, al otro lado de Braavos, cruzando el mar Angosto, y convenientemente al norte de Rocadragón y de la Bahía de Aguasnegras, significa que en el Valle siempre hay artículos exóticos llegados de Braavos para comerciar y que es una parada obligada en las rutas comerciales entre Desembarco del Rey y el Norte. También significa que incluso cuando los pasos montañosos están cerrados en invierno, el Valle sigue teniendo acceso al resto de Poniente y del mundo conocido. Puerto Gaviota es el asentamiento de la casa Grafton y el hogar de la Torre Gaviota de los Shett. Así mismo, es la sede de una rama menor de la casa Arryn.

Atte La Administración


Última edición por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:32 pm, editado 1 vez

Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:31 am

Descripción de Dorne

Solo un dorniense puede realmente conocer Dorne, se dice. El extremo sur de los Siete Reinos es también el más inhóspito… y el más extraño a los ojos de los criados en el Dominio, en el oeste o en Desembarco del Rey; Dorne es diferente en más formas de las que se puede contar. Vastos desiertos de arena blanca y roja, montañas prohibidas en las que pasos traicioneros son custodiados por personas aún más traicioneras, calor deshidratante, escorpiones, comida picante, veneno, castillos hechos de barro, dátiles, higos y naranjas… esto es más o menos lo que la gente de los Siete Reinos sabe de Dorne. Y todo ello existe, es cierto, pero hay mucho más en este antiguo principado, y esta es una historia que se remonta hasta la Era del Amanecer.  Las Montañas Rojas, que componen su frontera norte y oeste han mantenido a Dorne separado del resto del Reino por miles de años, y lo mismo ha hecho el desierto. Más allá de las montañas, tres cuartas partes del terreno es un erial vacío. Tampoco la costa norte de Dorne es más hospitalaria, siendo en su mayoría una sucesión de acantilados y rocas con pocos fondeaderos protegidos. Los barcos que toman puerto ahí, ya sea por elección o por oportunidad, encuentran poco sustento: no hay bosques que provean madera para reparaciones, hay pocas granjas y menos villas donde aprovisionarse… incluso el agua fresca es escasa; y el mar del sur está lleno de remolinos, infestado de tiburones y krakens.

No hay ciudades en Dorne, incluso la así llamada Ciudad de la Sombra que cuelga de las murallas de Lanza de Sol es apenas lo suficientemente grande para ser contada como un pueblo (un pueblo construido con barro y paja, hay que admitirlo). Más grande y poblada es la Ciudad de los Tablones en la boca del Sangreverde, es lo más cercano que tienen los dorniense a una ciudad de verdad; aunque sea una ciudad con tablones en vez de calles, donde las casas, salas y comercios están hechos de barcazas, botes y barcos mercantes, unidos con sogas y flotando en la corriente.  El Archimaestre Brude, quien nació y se crió en la Ciudad de la Sombra que cuelga de las murallas de Lanza de Sol, alguna vez observó que Dorne tiene más en común con el distante Norte que con el reino que se encuentra entre ambos: ―uno es cálido, el otro helado, sin embargo estos antiguos reinos de nieve y arena se apartan del resto de Poniente por su historia, cultura y tradición. Ambos están escasamente poblados en comparación con los otros reinos. Ninguno fue total y verdaderamente conquistado por los dragones: el Rey en el Norte aceptó de forma pacífica a Aegon Targaryen como su gobernante, Dorne resistió valientemente el poderío Targaryen por más de doscientos años antes de someterse por matrimonios al Trono de Hierro. Los dornienses y los norteños son considerados ‗salvajes‘ por los ignorantes de los otro cinco reinos ‗civilizados‘, y ensalzados por su valor por aquellos que han cruzado espadas con ellos‖. Los dornienses se jactan de que el suyo es el más antiguo de los Siete Reinos de Poniente. Esto es verdad, de cierta forma. Al contrario que los Ándalos, los Primeros Hombres no eran gente de mar; no llegaron de Poniente en largos barcos sino a pie, cruzando el puente de tierra desde Essos, los restos se encuentran hoy en los Peldaños de Piedra y el Brazo Roto de Dorne. Caminando o cabalgando, las costas del Este de Dorne fue su primer destino en tierras de Poniente.

Pocos, sin embargo, decidieron quedarse ahí, siendo las tierras que encontraron muy poco amigables. Los Niños del Bosque llamaban a Dorne la Tierra Vacía, y con razón. La mitad este de Dorne es un matorral estéril, seco, pedregoso, poco flexible, incluso cuando está irrigado. Más allá de Vaith, al oeste de Dorne, no hay más que un vasto océano de dunas, donde el sol golpea implacable, causando de cuando en cuando tormentas de arena tan salvajes que podrían arrancarle a un hombre la piel a tiras en apenas minutos. Ni siquiera Garth Manoverde logró hacer que las flores florecieran en un lugar tan inhóspito, si se puede creer en las leyendas del Dominio (las leyendas de Dorne nunca mencionan a Garth). En vez de guiar a sus hombres a través de las montañas hasta el Dominio, los Primeros Hombres que llegaron apenas le dieron un vistazo a Dorne y se fueron. Pero no todos. Algunos vieron belleza en esa enérgica, caliente y cruel tierra, y la eligieron como su hogar. La mayoría se estableció en los bancos del río llamado Sangreverde, exiguo si se le compara con el Mander, el Tridente, el Aguasnegras. El Sangreverde es el alma que alimenta a Dorne. La mayoría de los Primeros Hombres que eligieron asentarse en Dorne, en vez de explorar el Norte en busca de tierras más hospitalarias, se establecieron en los bancos del Sangreverde, cavando canales y diques para atraer el vital líquido a sus árboles y cosechas. Otros prefirieron habitar en la costa del Mar Angosto; la costa este de Dorne es mucho más amigable que la sur, y pronto se pobló de villas, que sobrevivían de peces y cangrejos. Los más incansables de los Primeros Hombres hicieron sus hogares al pie de las Montañas Rojas, donde las tormentas al viajar al norte depositaban su humedad, creando así una franja fértil y verde; aquellos que escalaron más alto buscaron refugio entre los picos, en valles escondidos y en los altos prados de las montañas, donde el pasto es verde y dulce. Solo los más locos y valientes se atrevieron a intentar el viaje por el desierto, unos pocos de ellos encontraron agua entre las dunas y levantaron asentamientos y castillos en sus oasis, sus descendientes se volvieron, siglos después, los Señores de los Pozos. Pero por cada hombre que encontró un pozo, cientos perecieron de sed bajo el ardiente sol de Dorne.

Mapa:

Historia:
Como el resto de Poniente, Dorne no desconoce la violencia, y sus tierras han sido forjadas por innumerables contiendas y guerras entre ellos y sus vecinos. Los pobladores originales del lugar fueron los primeros hombres, tras cruzar el paso terrestre que une los reinos al otro lado del mar Angosto con Poniente. Estos primeros dornienses probablemente construyeron sus asentamientos a lo largo de la costa para escapar al inmisericorde calor del sol del interior, o se asentaron en las vegas de los escasos ríos de aguas mansas que daban al mar. Equipados con armas de bronce y caballos, lucharon contra los hijos del bosque y cortaron sus arcianos allí donde los encontraron. Las historias cuentan que los hijos trataron de detener la marcha de los primeros hombres mediante poderosos hechizos lanzados desde la Torre de los Niños, en Foso Cailin, situada lejos, en el Norte. La magia destruyó el paso terrestre, formando lo que se conocería como el Brazo Roto de Dorne y los Peldaños de Piedra, pero fue como intentar cerrar una presa que pierde agua colocando el dedo. No pudieron frenar la llegada de los invasores, y muchos menos hacer que regresaran por donde habían venido. Con el tiempo, llegó la paz entre los primeros hombres y los hijos a lo largo de Poniente, y comenzaron a surgir los primeros reinos. Mientras los primeros hombres formaban sus dominios, la distancia que separaba a los que se asentaron aquí y a sus parientes del norte se ensanchó en más sentidos que en el de la simple lejanía. Los dornienses se dividieron en docenas de pequeños reinos y facciones militares, cada una luchando por obtener el dominio del territorio. Mientras sus conflictos se debatían en el sur, los ándalos invadían el continente en el lejano norte. Las guerras sacudieron de nuevo los reinos de los primeros hombres. Más o menos mil años antes de que Aegon el Conquistador arribase a Desembarco del Rey, la última gran migración llegó a Poniente. Los rhoynar eran un pueblo del este, de más allá del Brazo Roto y los Peldaños de Piedra, que vivieron a lo largo del río Rhoyne, del que tomaron el nombre. Fueron un antiguo imperio, pero no sobrevivirían a la ascensión del Feudo Franco de Valyria.

A pesar de que las ciudades de los rhoynar cayeron en manos de los valyrios, su reina demostró ser su salvadora. Nymeria es a menudo recordada como la “reina-guerrera”, pero en verdad era más un líder astuto e inspirador que una soldado. Las leyendas dicen que ordenó a su pueblo tomar diez mil barcos, y les dijo que navegaran al oeste, para encontrar un nuevo dominio al otro lado del mar Angosto. Cruzaron las aguas y tomaron tierra en la antigua Dorne. Nymeria quemó la flota para que no se dejaran vencer por la nostalgia e intentaran volver a sus tierras perdidas. Después, lideró a su gente, muchos de los cuales eran mujeres y niños, e intentó encontrar un lugar para ellos en el nuevo reino. La reina forjó una alianza con lord Mors Martell a través del matrimonio, y la pareja inmediatamente se propuso unificar los estados en guerra bajo un solo estandarte. Lo consiguieron, y desde entonces la casa Martell se estableció como la familia gobernante de Dorne, con Mors asumiendo el título de Príncipe, al estilo rhoynar. Los lugareños aceptaron a los refugiados, pues no podían vencer a las fuerzas unidas de Mors y Nymeria. Con el tiempo, Dorne adoptaría muchas de las creencias, costumbres y valores de los recién llegados.

Los dornienses vivieron a su modo durante mil años, pero con constantes batallas sangrientas y guerras terribles con el Dominio y las Tierras de la Tormenta. Los reyes del Dominio, en ocasiones, intentaron invadir Dorne a través de las Marcas, pero todos los ejércitos extranjeros eran destruidos por la fuerza de los dornienses y, a menudo, por el calor sofocante del sol y el despiadado desierto. El reino mantuvo su independencia hasta la época de Aegon el Conquistador. Mientras los Targaryen forjaban su nueva dinastía, los dornienses vieron a los ándalos caer y al último de los reyes del Invierno arrodillarse. Cuando Aegon giró al sur, se encontró la única tierra que no podría conquistar. Mientras que otros reyes y señores habían salido a presentar batalla al invasor o se habían refugiado en castillos, los dornienses simplemente se dispersaban. Los dragones incineraban a los norteños en las llanuras o en sus fortalezas de piedra, pero estas gentes no se dejarían conducir a una batalla en campo abierto, ni se encerrarían en una edificación que pudiera convertirse en una pira. En vez de eso, recurrían a emboscadas e incursiones, actuando con rapidez y dispersándose por el desierto o en los pasos de montaña, donde ni las bestias aladas podían encontrarles. Con el tiempo, Aegon abandonó el lugar.

Fue una paz difícil, dado que los dornienses sabían que la sed conquista corría por las venas de los Targaryen. Sus temores se hicieron realidad cuando Daeron I, el Niño Rey, lideró un ejército enorme hacia el sur, unos ciento cincuenta años después de que Aegon lo abandonara. El nuevo invasor logró lo que su antecesor no había podido hacer: conquistó a estas gentes feroces y las puso a sus pies, aunque el coste fue tremendo. Cuarenta mil soldados dieron su vida por este sueño. El Niño Rey, además, no pudo conservarlo. Y cuando su leal gobernador, un señor Tyrell, fue asesinado, el territorio entero se levantó en armas, asesinando a los guerreros Targaryen y haciéndoles huir de sus tierras. No fue hasta el noble sacrificio del rey Baelor el Bendito, hermano de Daeron I, que los dornienses sucumbieron finalmente a los Targaryen. Baelor caminó Sendahueso descalzo, rescató a su primo Aemon, el Caballero Dragón, de un nido de víboras, y fue mordido innumerables veces. Su noble sacrificio y su gran piedad crearon el escenario para que Dorne se uniera a los Siete Reinos, lo que se consiguió finalmente cuando Daeron II, el Conciliador, se casó con la princesa Myriah Martell. Este matrimonio aseguró una larga paz, que ser vería reforzada con el enlace entre la hermana de Daeron II y el príncipe Maron Martell.

Lanza de Sol:
La historia de Lanza de Sol es curiosa, en los primeros días de la Casa Martell, comenzó siendo poco más que un rechoncho y feo refugio llamado el Barco de Arena. Con el tiempo lo adornarían hermosas torres distintivas de la moda Rhyonar. Se bautizó como Lanza de Sol cuando el Sol del Rhoyne se unió a la lanza de los Martell. Posteriormente se construyeron la Torre del Sol y la Torre de la Lanza, el domo dorado de la primera y la alta espiral de la segunda serían lo primero que avistaran los viajeros por tierra o por mar. El castillo se asienta en una punta rodeada de agua por tres de sus lados… y el cuarto por la Ciudad de la Sombra. Aunque los dornienses la llaman ciudad, no pasa de ser un pueblo… un pueblo extraño, polvoriento y feo. Los dornienses construyeron sus viviendas apoyándose en las murallas de Lanza de Sol, y luego apoyándose en las paredes de las casas sus vecinos y así siguieron hasta que la Ciudad de la Sombra tomó la forma que hoy tiene. Hoy es un revoltijo de callejones angostos, bazares llenos de las especias de Dorne y del este, y de las casas dornienses, construidas con ladrillos de lodo que permanecen frescos en lo más ardiente del verano. Las Murallas Ondulantes se construyeron hace más de setecientos años y envuelven Lanza de Sol, ondulando alrededor de la Ciudad de la Sombra en una serpenteante y defensiva cortina que obligaría a desviarse de su camino a los enemigos más fuertes. Solo la Triple Puerta constituye un camino recto hacia el castillo, cruzando las Murallas Ondulantes. Y estas puertas están fuertemente defendidas.

Jardines de agua:
Los Jardines de Agua tienen menos de doscientos años, y fueron construidos por el príncipe Maron como regalo a su mujer Targaryen. Se encuentran a doce o trece kilómetros al oeste de Lanza del Sol y se puede llegar a ellos en un día. El camino hasta allí discurre siguiendo la costa, a través de un paisaje marrón con rocas y árboles retorcidos, hasta que el viajero llega al impresionante palacio en la playa. La dureza de Dorne se desvanece ante la belleza serena de las baldosas de mármol rosa, las fragantes flores, y las risas de los niños. Los Jardines de Agua son un palacio de piscinas, huertos y calma utilizado por los Martell para escapar de las cargas de gobernar.

Costumbres de Dorne:
Separados en sus inicios, y unidos hace miles de años por los Rhoynar, los dornienses tienen su propia orgullosa y tensa historia y propias costumbres. Los dornienses de piedra tienen más en común con los del norte de las montañas y son los menos influenciados por las costumbres Rhoynar. Esto no los ha hecho aliados de los señores de las Marcas o del Dominio, al contrario, se dice que los señores de las montañas son tan salvajes como los clanes de las montañas del Valle, guerreando por siglos con el Dominio y las Tierras de las Tormentas y entre ellos mismos. Si las baladas nos hablan de valientes escaramuzas con crueles dornienses en las Marcas eso se refiere más que nada a los Blackmont y Kingsgrave, los Wyl y Skyreach. Y a los Yronwood también. Los Wardens del Sendahueso se mantuvieron como los más orgullosos y poderosos de los vasallos de la Casa Martell, aunque mantengan unas relaciones bastante tumultuosas.  Los dornienses de arena son los más influenciados por los Rhoynar, acostumbrados a la dura vida del desierto. Los ríos de Dorne son míseros comparados con el Mander o el Tridente, pero proveen agua suficiente para regar los campos y sostener las villas y pueblos. Lejos de los ríos, los hombres sobreviven de distintas maneras: viajando de oasis en oasis, cruzando el desierto con ayuda de pozos que conocen, criando a sus hijos, sus cabras y sus caballos. Los dornienses de arena son los maestros criadores de los famosos corceles de arena, los más hermosos caballos en los Siete Reinos. Aunque delgados e incapaces de cargar con un caballero en armadura completa, son rápidos e incansables, capaces de correr todo un día y una noche sin apenas más que unos tragos de agua. Los dornienses adoran a sus corceles de arena casi tanto como aman a sus hijos y el Rey Daeron dejó constancia en su Conquista de Dorne que el Rey de Bosquepinto prefirió apuñalar a sus corceles de arena en sus propios salones.
Los dornienses de sal, los vástagos de los Rhoynar, olvidaron su lengua madre durante los siglos que han pasado, aunque aún queden restos de ella en la forma en que los dornienses hablan la Lengua Común (recortando algunos sonidos, alargando otros y acentuando otros en lugares distintos). El acento de los dornienses ha sido descrito por algunos como encantador, y por otros (los marqueños, principalmente e8 injustamente) como incomprensible. Pero más que nada los Rhoynar trajeron con ellos sus costumbres y sus leyes, que los Martell propagaron por todo Dorne.Dorne es el único lugar entre todos los siete reinos donde el heredero es el primogénito, sea hombre o mujer. Abundan las grandes Damas y Princesas y son objeto de tantas canciones e historias grandiosas como los Caballeros y Príncipes.  Hay otras costumbres que demuestran que los dornienses son diferentes: no les importa mucho si un hijo nace dentro o fuera del matrimonio, tampoco si nace de un amante. Muchos lords, y algunas damas, tienen amantes elegidos por amor o lujuria, más que por alianzas o nobleza. E incluso, cuando nos referimos al amor, que un hombre yazga con otro hombre, o una mujer con otra mujer no causa ningún inconveniente o sorpresa; aunque los septones han intentado conducirlos por el buen camino, no ha surtido mucho efecto. Incluso la moda es diferente en Dorne, donde el clima favorece las túnicas y los velos sueltos y la comida es especiada y picante, lista para arder en la boca, sazonada con pimientos dragón y veneno de serpiente. Apartados del resto de los dornienses, sean de piedra, de arena o de sal, están los huérfanos del Sangreverde, quienes lloraron cuando Nymeria quemó sus naves, de esas ruinas construyeron sus barcazas, soñando con que algún día podrían volver al Madre Rhoyne, de sangre Rhoynar pura, se dice que en secreto aún hablan entre ellos su lengua, aun después de que el bisnieto de Nymeria, Mors II la prohibiera. El gobierno de los sucesores de Nymeria, también conocidos como Príncipes Rojos (aunque entre ellos hubiera dos princesas), estuvo marcado por las guerras dentro y fuera de Dorne. Ellos crearon la Cuidad de los Tablones, como un punto de reunión, uniendo las barcas y barcazas. Poco a poco fue creciendo y los príncipes erigieron un alcázar para salvaguardar los barcos que cada vez más llegaban desde las Ciudades Libres a tan seguro puerto.

Atte La Administración


Última edición por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:33 pm, editado 1 vez

Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 6:31 pm

Descripción del Norte


EL INMENSO Y helado reino de los Reyes de Invierno, los Stark de Invernalia, generalmente es considerado el primero y más antiguo de los Siete Reinos, el más perdurable e invicto por más tiempo. La variedad de la geografía e historia pusieron el Norte aparte de sus vecinos del sur. Se dice a menudo que el Norte es tan grande como los otros seis reinos juntos, pero la verdad es un poco menos grande: el Norte, gobernado hoy por la Casa Stark de Invernalia, comprende poco más de un tercio del reino. Comenzando en el borde sur del Cuello, los dominios de los Stark se extienden hasta el norte lejano del Nuevo Agasajo (una parte de su reino, hasta que Rey Jaehaerys I convenció a Invernalia de que cediera esas tierras a la Guardia de la Noche). El Norte cuenta con grandes bosques, llanuras azotadas por los vientos, colinas y valles, orillas rocosas, montañas coronadas de nieve. El Norte es una tierra fría—con muchas crestas elevadas y llanuras altas que conducen a las montañas en los dominios norteños—y esto lo hace menos fecundo que los lejanos dominios del sur. Se ha sabido que allí la nieve cae incluso en verano, y es mortal en invierno.

El Puerto Blanco, la única verdadera ciudad del Norte, es la ciudad más pequeña en los Siete Reinos. Los pueblos más prominentes en el Norte son: ―el pueblo invernal‖ bajo las paredes de Invernalia y el Fuerte Túmulo en los Túmulos. El anterior está principalmente vacío en primavera y verano, pero lleno a reventar en otoño e invierno con aquéllos que buscan la protección y el patrocinio de Invernalia para ayudarles a sobrevivir los tiempos duros. No sólo llegan los habitantes de los pueblos periféricos, sino muchos hijos e hijas de los clanes montañeses que vienen al pueblo invernal cuando la nieve empieza a desplomarse en serio

Los Túmulos, también, son un poco curiosos—es un lugar construido al pie del famoso túmulo del Primer Rey que una vez gobernó supremo sobre todos los Primeros Hombres, según las leyendas. Se alza en medio de una extensa y vacía llanura, y ha prosperado gracias a la mayordomía sutil de los Dustin, fieles vasallos de los Stark, que han gobernado los Túmulos en su nombre desde la muerte del último de los Reyes de Túmulos. Los hombres del Norte descienden de los Primeros Hombres, y su sangre lentamente se mezcló con los Ándalos que inundaron los reinos al sur. El idioma original de los Primeros Hombres—conocido como la Antigua Lengua—sólo es hablada por los salvajes más allá del Muro, y muchos otros aspectos de su cultura han desaparecido (como los aspectos más espantosos de su culto, cuando mataban a los delincuentes y traidores y sus cuerpos y entrañas es colgaban de las ramas delos arboles arcianos.) Pero los Norteños todavía retienen algo de las viejas costumbres y maneras. Su vida es más dura, y por eso se endurecen, y consideran que los placeres en el sur son infantiles y menos dignos que la cacería y peleas que aman los Norteños. Incluso los nombres familiares son diferentes, debido a que los nombres de los Primeros Hombres eran cortos; nombres como Stark, Wull, Umber, y Stout, todos provienen de los días cuando los Ándalos no tenían influencia en el Norte.

Una costumbre notable que los Norteños estiman más que cualquier otra, es el derecho del invitado, una tradición de hospitalidad, según la cual un hombre no puede hacerle daño a un invitado bajo su techo, ni un invitado a su anfitrión. Los Ándalos también tuvieron una costumbre similar, pero es menos importante para los sureños. En su texto ―Justicia e Injusticia en el Norte: Los juicios de los Tres Señores Stark‖, Maestre Egbert nota que los crímenes en el Norte relativos a la violación del derecho del invitado eran raros, pero invariablemente se trataron tan severamente, como la más horrible de las traiciones. Sólo matar a un rey se considera un pecado tan grande como la violación de esta ley de hospitalidad.

Mapa:

Historia:
Los habitantes del Norte descienden en su mayoría de los primeros hombres, aquellos colonos que cruzaron el mar Angosto y robaron las tierras a los hijos del bosque. Se sabe poco acerca de este primer éxodo, ya que no quedó nada escrito salvo crípticas runas grabadas en la roca. Lo único que tienen los historiadores son las narraciones que han ido pasando de generación en generación: explicaciones, algunas fantásticas, otras extrañas, de lo que sucedió en aquellos días antaño. Lo que sí se sabe es que los primeros hombres del norte lucharon contra los hijos del bosque, al igual que sucedió en el resto de Poniente. Sin embargo, también se sabe que cuando cesaron las hostilidades y se consiguió la paz, los norteños fueron los primeros en abrazar las creencias y costumbres de sus antiguos enemigos, llegando incluso a construir bosques de dioses en sus castillos y fortalezas, repletos de caras talladas que todavía adornan los antiguos arcianos de la zona.

El acontecimiento más importante que daría forma al Norte actual es la Larga Noche, un periodo terrorífico en la historia conocida, cuando los vientos trajeron algo más que frío a las regiones del sur. Los Otros y sus espectros esclavos surgieron del helado norte matando a todos y todo lo que encontraban, y reanimándolos después como sus nuevos servidores en la muerte. Tras la Batalla por el Amanecer, Bran el Constructor, fundador de la casa Stark y figura legendaria de la Edad de los Héroes, construyó el Muro, una gran estructura encantada con fuerzas mágicas, para crear una barrera impenetrable entre las tierras del sur y el degenerado mal que acecha en el lejano norte. Esta estructura se hizo realidad gracias a la ayuda de los gigantes, de los hijos del bosque, y de una antigua magia perdida para los hombres mortales desde entonces. Y el Muro se convirtió en una de las maravillas de Poniente, manteniéndose en pie aún hoy en día, protegido por los descendientes de la que un día fue la noble orden de la Guardia de la Noche.

Además del Muro, Bran el Constructor también supervisó la construcción de Invernalia, el castillo ancestral de todos los Stark que vendrían después. Es probablemente la ciudadela más fuerte del Norte, y eclipsa a la mayoría de las que hay en los Siete Reinos en términos de tamaño y resistencia. La fortaleza no ha sido tomada nunca, lo que la convierte en un símbolo de la autoridad y la fuerza de los Reyes del Invierno que dominaron el Norte durante siglos, incluso cuando los ándalos entraron atravesando lo que se después conocería como el Valle de Arryn y conquistaron el resto de Poniente. Incluso cuando el último Rey del Invierno dobló la rodilla frente a Aegon el Conquistador, Invernalia fue entregada pero no conquistada, y después fue devuelta a la casa Stark para que la gobernaran como lo habían hecho, entendiéndose que le debían lealtad al Trono de Hierro a perpetuidad.

Invernalia:
El castillo más grande del Norte es Invernalia, el asentamiento de los Stark desde la Edad del Amanecer. La leyenda dice que Brandon el Constructor construyó Invernalia tras el invierno que duró una generación, conocido como la Larga Noche, para convertirse en la fortaleza de sus descendientes, los Reyes del Invierno. El hecho de que Brandon el Constructor está conectado con un número improbable de grandes construcciones (Bastión de Tormentas y el Muro, por citar algunos ejemplos destacables) durante un lapso de numerosas vidas, probablemente se debe a que los cuentos terminaron convirtiendo a un antiguo rey, o a un grupo de diferentes reyes de la Casa Stark (ya que ha habido varios Brandon durante el largo reinado de esta familia) en algo más legendario.
El propio castillo es peculiar debido a que los Stark no nivelaron el terreno cuando establecieron los cimientos y murallas del castillo. Muy posiblemente porque el castillo fue construido en partes a medida que pasaban los años, en vez de haber sido planteado como una sola estructura. Algunos eruditos sospechan que alguna vez fue un complejo de fuertes circulares interconectados, pero con el paso del tiempo ha desaparecido casi toda evidencia de ellos. Las murallas exteriores de Invernalia fueron erigidas durante las últimas dos décadas del reinado del Rey Edric Barbanevada. Aunque Edrick es recordado por un reinado que duró cerca de un siglo, durante su vejez su gobierno se tornó cada vez más errático. Al ver esto, muchas facciones intentaron tomar el control de su vacilante reino. Las amenazas más evidentes fueron sus numerosos—y revoltosos—descendientes, pero otros también tuvieron su oportunidad, incluyendo hombres del hierro, esclavistas del otro lado del Mar Angosto, salvajes, y rivales Norteños como los Bolton.

Las murallas interiores, que alguna vez fueron la única muralla defensiva, tienen cerca de dos mil años de antigüedad, y quizás algunas secciones son más antiguas. En años posteriores, un foso defensivo fue cavado a su alrededor, luego una segunda muralla fue levantada al otro lado del foso, dándole al castillo una defensa formidable. Las murallas interiores tienen cien pies de altura, las murallas exteriores ochenta; cualquier atacante que tuviera éxito capturando la muralla exterior aun tendría que enfrentarse a los defensores de las murallas interiores quienes arrojarían lanzas, piedras y flechas contra él.  Podemos rechazar la afirmación de Mushroom en su Testimonio de que el dragón Vermax haya dejado una nidada de huevos en algún lugar en las profundidades de las criptas de Invernalia, donde las aguas de las fuentes termales corren cerca de las murallas, mientras su jinete trataba con Cregan Stark al inicio de la Danza de Dragones. Como señala el Archimaestre Gyldayn en su historia fragmentada, no hay constancia de que Vermax haya puesto siquiera un solo huevo, sugiriendo que el dragón era macho. La creencia de que los dragones podían cambiar de sexo por necesidad es errónea, según Verdad del Maestre Anson, originada tras una malinterpretación de la metáfora esotérica que Barth formulaba cuando discutía sobre los misterios mayores.

Dentro de sus murallas, el Castillo se extiende sobre varios acres de tierra, abarcando varias edificaciones independientes. La más antigua de estas—una torre hace mucho abandonada, redonda, achatada y cubierta de gárgolas—conocida como el Primer Torreón. Algunos piensan que esto se debe a que fue construida por los Primeros Hombres, pero el Maestre Kennet ha demostrado definitivamente que no podría haber existido antes de la llegada de los Ándalos, ya que los Primeros Hombres y los primeros Ándalos construían torres y fortalezas cuadradas. Las torres redondeadas surgieron en tiempos posteriores. Se ha demostrado que las fuentes termales, como la que discurre bajo Invernalia, son calentadas por los hornos del mundo—los mismos fuegos que hicieron los Catorce Fuegos o la montaña humeante de Rocadragón. Sin embargo, se sabe que el pueblo llano de Invernalia y del pueblo del invierno afirma que las fuentes son calentadas por el aliento de un dragón que duerme bajo el castillo. Esto es aún más absurdo que las afirmaciones de Mushroom y no es necesario darle ningún tipo de consideración.

Para el ojo entrenado, la arquitectura de Invernalia parece ser una amalgama de muchas épocas distintas. Y su extensión no sólo abarca edificaciones, sino que también espacios abiertos. De hecho, nada menos que tres acres fueron destinaron para un antiguo Bosque de Dioses, donde una vez Brandon el Constructor le oró a sus dioses, según dicen las leyendas. Incluso si esto no fuera cierto, la antigüedad del bosquecillo no puede discutirse. Y el bosque de dioses sin duda se beneficia de las fuentes termales que se encuentran en su interior, protegiendo a los árboles de lo peor del frío del invierno. De hecho, la presencia de las fuentes termales—que salpican la tierra alrededor de Invernalia—puede ser la principal razón por la cual los Primeros Hombres decidieron establecerse allí. Es fácil imaginar el valor que una fuente de agua fresca—y además caliente—habría tenido durante lo peor de un invierno Norteño. En siglos recientes, los Stark han erigido estructuras que hacen uso directo de estas fuentes con el fin de calentar sus viviendas.

El foso Cailin:
Foso Cailin es una antigua fortaleza ubicada en el límite norte de la gran ciénaga conocida como el Cuello. Es uno de los bastiones más importantes del Norte, a pesar de que gran parte de ella se encuentra ahora en ruinas. Su importancia radica en el hecho de que controla la única ruta segura para que los ejércitos viajen a través de los pantanos del Cuello. Es un punto defensivo natural muy eficaz, pues crea una especie de embudo, dejando sólo un pequeño paso seguro que ha protegido al Norte de invasiones sureñas durante miles de años. La única manera de que un invasor evite pasar por Foso Cailin es ganándose la lealtad de los lacustres, quienes saben de otras rutas a través de los pantanos que no aparecen en ningún mapa. Desde las tres torres que quedan en pie se domina toda la zona y ningún enemigo puede aproximarse sin ser visto. Las tres torres de Foso Cailin que aún quedan en pie son:
La Torre de los Niños, alta y esbelta. Tiene la parte superior destruida, sólo con la mitad de las almenas de su corona.
La Torre de la Entrada, rechoncha y amplia: es la mayor y más sólida de los tres.
La Torre del Borracho, ubicada en el pantano; se llama así debido a que está inclinada y a punto de colapsar.

El Muro:
El Muro fue supuestamente creado hace más de ocho mil años por Brandon el Constructor después de la llamada Larga Noche, para defender los reinos de los hombres de los salvajes y los Otros. El Muro es protegido desde siempre por la Guardia de la Noche y, de acuerdo a algunos, también por hechizos antiguos y hechicería olvidada. Según la leyenda, Brandon el Constructor hizo poner los cimientos del Muro en los lugares más elevados naturalmente. Varias menciones en la narración sugieren que el Muro era mucho más bajo en esa época y que los constructores de la Guardia de la Noche lo han ampliado y mejorado a lo largo de los siglos. Sin embargo, al momento de la narración, la Guardia de la Noche está muy disminuida y se dedica sólo a tareas de mantenimiento.

El Muro tiene 300 millas de longitud y más de 700 pies de alto. Se extiende desde la cadena montañosa de los Colmillos Helados en el oeste hasta la Bahía de las Focas en el este. Construido a base de bloques de hielo, el Muro parece gris bajo un cielo nublado y de un brillante blanco-azulado cuando le da el sol. Los bloques de hielo se fusionan y se mantienen sólidos debido a la temperatura habitual en la zona, si bien durante los veranos el calor llega a fundir la capa más superficial, momentos en los que parece que el Muro llora. Su altura media es de unos 200 metros, aunque en algunos puntos es más alto, siendo visible desde muy al sur. Tiene un recorrido lineal desde el Castillo Negro hasta Guardiaoriente del Mar, pero muy sinuoso hacia el oeste, hasta Torre Sombría, ya que está construido siguiendo las cimas de escarpadas colinas con sus valles. Entre Puertapiedra y Guardiagrís hay al norte del Muro una zona de cuevas y pasadizos; la leyenda incluso dice que uno de ellos, el Camino de Gorne, cruza el Muro por debajo.

La estructura se va estrechando de su base a su cima, aunque ésta es lo suficientemente ancha como para que puedan transitar por ella una docena de monturas en paralelo y para albergar material de guerra como catapultas. En los castillos existen túneles cavados en la base por la Guardia de la Noche, sinuosos y fuertemente protegidos por rejas, a través de los cuales se puede cruzar; en las fortalezas abandonadas dichos túneles han sido tapiados con cascotes y nieve congelada. Sin embargo, parecen existir antiguos y olvidados túneles subterráneos, como el del Fuerte de la Noche, protegido mágicamente mediante una puerta viva, la Puerta Negra, que sólo puede ser abierta por un hermano juramentado de la Guardia de la Noche. La Guardia se ocupa de mantener el bosque alejado de la cara norte del Muro, de forma que se pueda avistar sin problemas a cualquier invasor. En la cara sur muchas de las fortalezas tienen escaleras que trepan pegadas al Muro hasta llegar a la cima, o, como vemos en Castillo Negro, un sistema de poleas que permite subir hombres y material pesado en una jaula. También se utiliza la base del Muro para construir despensas y almacenes, que permiten un mantenimiento idóneo de los víveres.

El Muro exige un mantenimiento permanente, ya que es necesario reparar las posibles grietas y echar continuamente gravilla en la cima, para que sea transitable y los hermanos no resbalen. Hay patrullas que lo recorren constantemente, formadas por dos exploradores y dos constructores, a lomos de mulas criadas especialmente en Guardaoriente para acostumbrarlas a caminar sobre el hielo; una de cada cuatro patrullas va por la base, buscando grietas en el Muro o signos de túneles. Además de las labores de mantenimiento, muchos Lores Comandantes han ido aumentando la altura del Muro, trayendo los bloques de hielo desde los helados lagos del norte.

Los lacustres:
Los últimos (y algunos dirían que los menos importantes) de los pueblos del Norte son los habitantes de los pantanos del Cuello, conocidos como lacustres, quienes habitan sobre islas flotantes en las cuales construyen sus salones y chozas. Son gente pequeña y astuta (algunos dicen que son de baja estatura porque se casaron con los niños del bosque, pero probablemente tan sólo sea producto de una nutrición inadecuada, ya que los granos no crecen entre las ciénagas, pantanos y marismas saladas del Cuello, y los lacustres subsisten principalmente con una dieta de peces, ranas, y lagartos), son bastante reservados, prefiriendo mantenerse alejados de todos. Al sur del Cuello, la gente del río cuyas tierras colindan con el suyo, dicen que los lacustres respiran agua, tienen manos y pies palmeados como ranas, y usan venenos en sus tridentes y flechas. Cabe mencionar que esto último tiene bastante de verdad; muchos mercaderes han traído hierbas y plantas desconocidas a la Ciudadela, las cuales tienen muchas propiedades extrañas, ya que los maestres buscan entender mejor sus propiedades y su valor. Pero del resto, no existe evidencia: los lacustres son hombres, aunque más pequeños que la mayoría, incluso si tienen un estilo de vida único en los Siete Reinos.

Las historias afirman que hace mucho, los lacustres eran gobernados por los Reyes del Pantano. Los bardos dicen que montaban lagartos león y usaban enormes tridentes como lanzas, pero esto es claramente fantasía. ¿Fueron estos Reyes del Pantano realmente reyes como los conocemos hoy en día? El Archimaestre Eyron escribe que los lacustres veían a sus reyes como los primeros entre un grupo de iguales, de quienes se pensaba que habían sido tocados por los dioses—un hecho que se manifestaba en ojos de matices extraños, o incluso la habilidad de hablar con los animales, como se decía que hacían los niños del bosque. Sea cual sea la verdad, el último hombre llamado Rey del Pantano fue asesinado por el Rey Rickard Stark (a veces conocido en el Norte como el Lobo Risueño, debido a su buen carácter), quien tomó a la hija del Rey caído como su esposa, con lo cual los lacustres doblaron sus rodillas y aceptaron el dominio de Invernalia. Desde entonces los lacustres se han convertido en aliados acérrimos de los Stark, bajo el liderazgo de los Reed de la Atalaya de Aguasgrises.
Atte La Administración


Última edición por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:34 pm, editado 1 vez

Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:03 pm

Descripción de las tierras de la Corona

Las tierras de la corona nunca fueron un reino independiente sino un área en constante disputa entre los gobernantes de las Tierras de los Ríos, las Tierras de la Tormenta y otros pequeños reinos de la zona. Tras la Guerra de la Conquista el rey Aegon I Targaryen, tras haberla usado como punto de partida para sus campañas, la constituyó como vasalla directa del Trono de Hierro, desvinculándola para siempre de los otros territorios. Desembarco del Rey está asentada en la desembocadura en esta del río Aguasnegras. Dicha ciudad es la mayor y más poblada de Poniente con más de medio millón de habitantes y alberga el Gran Septo de Baelor, sede de la Fe de los Siete, y la Fortaleza Roja, asentamiento de la Casa Targaryen de Desembarco del Rey.

La red de caminos, por su parte, es de gran importancia para las comunicaciones terrestres de todo el país, ya que Desembarco del Rey es una encrucijada de la que parten las principales vías. El Camino Real conecta la capital con el norte hasta el Muro y con el sur hasta Bastión de Tormentas. El Camino Dorado lleva al oeste para terminar en Lannisport mientras que el Camino de las Rosas enlaza las Tierras de la Corona con el Dominio finalizando su recorrido en Antigua. Al este está el puerto del Aguasnegras, que concentra el mayor tráfico naval de los Siete Reinos. A excepción de Punta Zarpa Rota, donde abundan colinas y pequeños valles y de los montes donde nace el Mander, la región es principalmente llana. El paisaje está formado sobre todo por campos de cultivo, especialmente en la zona centro, mientras que en el norte y el sur predominan los bosques (Punta Zarpa Rota y el Bosque Real). Al encontrarse en el centro del continente, en latitudes medias, su clima es templado. El verano es húmedo y caluroso mientras que el invierno es frío, siendo ocasionales las nevadas. Las costas que dan al Mar Angosto reciben frecuentemente vientos de componente oeste que traen consigo fuertes tormentas

Mapa:

Historia:
Durante la Edad de los Héroes, los reyes de la Casa Darklyn gobernaron sobre gran parte de lo que ahora serían las Tierras de la Corona, desde el Valle Oscuro hasta Punta Zarpa Rota. Sin embargo, el pequeño reino de los Darklyn pronto fue absorbido por las potencias vecinas, más poderosas, y obligado a jurar lealtad a quien en ese momento ostentara la soberanía de esas tierras, el Rey de los Ríos y las Colinas o el Rey de la Tormenta. No obstante, quedaron como Señores del Valle Oscuro, siendo aún una de las casas más influyentes e importantes en la región. Durante la Edad de los Cien Reinos el territorio donde hoy está Desembarco del Rey cambió de manos en numerosas ocasiones, perteneciendo en distintas épocas a los Darklyn o los Massey, además de a los reyes mencionados. Dos siglos antes de la Guerra de la Conquista, los Targaryen se establecieron en la isla de Rocadragón, la posesión más occidental del Feudo Franco de Valyria, convirtiéndose en otra importante potencia en la zona, ostentando la hegemonía en el mar junto con los Velaryon de Marcaderiva y los Celtigar de Isla Zarpa.

Cuando Aegon I Targaryen, desembarcó en Poniente dando comienzo a la Guerra de la Conquista, lo hizo en la desembocadura del río Aguasnegras, en el lugar donde actualmente se asienta la ciudad de Desembarco del Rey, de ahí su nombre. En aquel momento, los pequeños señores del lugar habían sido conquistados por Harren Hoare, apodado el Negro, Rey de las Islas del Hierro. Los feudos de Rosby y Stokeworth se rindieron ante las hermanas de Aegon, Rhaenys y Visenya, sin luchar, mientras que Aegon y su hermano bastardo, Orys, subyugaban Valle Oscuro y Poza de la Doncella. Mientras tanto, los Bar Emmon se unieron a los conquistadores para anexionar el Garfio de Massey y el sur de la región, hasta entonces en poder del Reino de las Tormentas.

Desembarco del Rey:
Es la ciudad capital de los Siete Reinos, localizada en la costa este de Poniente, en la bahía del Aguasnegras. Es la sede del Trono de Hierro en la Fortaleza Roja y por tanto el asentamiento del Rey de los Siete Reinos. La ciudad principal está rodeada de una muralla y es custodiada por la Guardia de la Ciudad, también conocidos como los Capas Doradas. Está extremadamente poblada, por lo que es una ciudad sucia y llena de edificaciones de madera y paja. Es el principal puerto de los Siete Reinos, cuyo rival sólo es Antigua.

La ciudad tiene aproximadamente forma rectangular y está defendida por altas murallas. Se accede por siete puertas y dentro de ella hay mansiones, tabernas, casuchas de barro y paja, burdeles, cementerios y mercados, como el del pescado. Las principales avenidas tienen árboles y son anchas pero sus ramificaciones, son callejuelas y callejones, estrechos e insalubres. La ciudad se encuentra en la ribera norte del Aguasnegras, y se asienta sobre tres colinas, que llevan el nombre de Aegon, Rhaenys y Visenya. La Colina Alta de Aegon está coronada por la Fortaleza Roja, que sirve de residencia para el Rey de los Siete Reinos, que da directamente a la bahía. En la Colina de Visenya se encuentra el Gran Septo de Baelor, sede de la Fe de los Siete, mientras que en la Colina de Rhaenys está el Pozo Dragón, que se encuentra en ruinas y cerrado desde que muriera el último de los dragones Los pobres residen en suburbios como el Lecho de Pulgas, un laberinto de calles y callejones estrechos, donde residen los más desfavorecidos y los mendigos, que se alimentan con frecuencia de los guisos de los tenderetes de los calderos, que bien pueden llevar carne de rata o víctimas de asesinato. Por otra parte, los más ricos residen en el otro lado de la colina de Rhaenys. Al parecer una de las áreas más ricas de Desembarco del Rey es la zona de los alrededores de la Puerta Vieja.

La ciudad está rodeada por una muralla en la cual se abren siete puertas, en círculo de izquierda a derecha, partiendo de la Puerta del Río:
- Puerta del Río o del Lodazal: se abre en la plaza del Pescado y da a la ribera norte del Aguasnegras, al puerto y al mercado del pescado.
- Puerta Real o del Rey.
- Puerta del León.
- Puerta de los Dioses, amplia y espléndida; cerca de ella está la Posada del Yunque Roto.
- Puerta Vieja.
- Puerta del Dragón.
- Puerta de Hierro: da al camino costero, hacia Rosby; cerca de ella se encuentra la casa de Shae.

Dentro de las murallas, tres colinas dominan la ciudad, cada una con una construcción emblemática:
- la colina alta de Aegon, en la cual se alza la Fortaleza Roja, el castillo real.
- la colina de Visenya, en cuya cima está el Gran Septo de Baelor.
- la colina de Rhaenys, donde se alzan las ruinas ennegrecidas de Pozo Dragón.

En los libros se citan las siguientes calles y barrios:
- Calle de las Hermanas: recta, va del Gran Septo de Baelor a Pozo Dragón.
- Calle del Lodazal: calle recta que parte de la plaza del Pescado hacia el centro de la ciudad.
- Paseo del Río: larga calle que une la base de la Fortaleza Roja con la Puerta Real, pasando por la Puerta del Río.
- Garfio: calle en curva que parte de la calle del Lodazal llegando a la colina Alta de Aegon.
- Calle del Acero: asciende por la colina de Visenya, cuanto más arriba mejores son las armerías que la bordean.
- Calle de la Harina: en ella están los panaderos.
- Calle de los Hojalateros.
- Calle de la Seda, donde están la mayoría de los burdeles.
- Plaza de los Zapateros.
- Calle de las Semillas.
- Callejón de la Anguila, en la colina de Visenya.
- Callejón de la Comadreja.
- Callejón del Cerdo.
- Callejón Sombranegra: va de la muralla norte de la Fortaleza Roja hasta el pie de la colina Alta de Aegon.
- Panzapuerca: calle o barrio pobre.
- Lecho de Pulgas: es el barrio más miserable de la ciudad. Se extiende al pie de la colina de Rhaenys y está formado por un laberinto de callejuelas retorcidas y sin pavimentar, apesta a pocilgas establos y curtiderías, a pellejos de vino agrio y a burdeles baratos.

Al pie de la colina de Rhaenys se encuentra el burdel de Chataya, una casa de dos pisos, el inferior de piedra y el superior de madera, con una torrecilla redonda en una esquina y muchas de las ventanas emplomadas. Sobre la puerta tiene un farolillo muy ornamentado, un globo de metal dorado con cristales color escarlata. Desde la casa sale un túnel que desemboca tres manzanas más allá, construido en tiempos para una Mano del Rey.

Al pie de la colina de Visenya se encuentra el Gremio de Alquimistas, un enorme e imponente edificio de piedra negra en la calle de las Hermanas. Contiene la Galería de las Antorchas de Fuego, una cámara larga y retumbante de suelo y paredes de mármol negro con columnas de metal negro de siete metros de altura, en torno a las cuales, cuando se encienden, se enrosca el verde fuego valyrio. El edificio se adentra bajo la colina de Visenya, con criptas que se mantienen a baja temperatura donde se almacenan los recipientes de fuego valyrio.

Fuera de las murallas de la ciudad cabe mencionar los Campos de Justas, cerca de la Puerta Real, y las torres de los tornos, una al pie de la colina Alta de Aegon y otra en la margen opuesta del río.

La fortaleza Roja:
Dominando la ciudad desde la cima de la Colina Alta de Aegon, es una impresionante fortaleza edificada en piedra de color rojo claro. La muralla, que en buena parte se alza directamente sobre los acantilados de la desembocadura del río Aguasnegras, delimita un perímetro interior con siete torres enormes, achatadas y coronadas por baluartes de hierro. En la barbacana se encuentra el Paseo del Traidor, al final del cual hay una torre baja semicircular, donde está la entrada a los calabozos, tras una puerta de hierro forjado y otra de madera gris astillada; en los pisos intermedios están las habitaciones del Carcelero jefe, del Lord Confesor y del Justicia del Rey y en el piso superior celdas con cierto nivel de comodidad. La entrada desde la ciudad se realiza por la Puerta del Rey, con unas imponentes puertas de bronce que dan al patio exterior. Existen sin embargo otras entradas más o menos escondidas, algunas de las cuales dan al acantilado, con escalones tallados en la piedra; incluso desde el interior de los edificios existen pasadizos de salida, uno de los cuales desemboca en una alcantarilla cerca del río. El recinto interior es muy complejo, con multitud de patios y de pasadizos. Incluye numerosas edificaciones secundarias, como establos, pocilgas, cocinas, barracones de la guardia, etc. También hay dentro del recinto un septo real y un bosque de dioses, un acre de olmos, alisos y álamos desde donde se ve el río y que tiene un gran roble sin cara como árbol corazón.

De las siete torres, en los libros aparecen mencionadas las siguientes:
   Torreón de Maegor. Es un castillo dentro del castillo, una edificación cuadrada y sólida en el corazón de la Fortaleza, tras muros de tres metros de grosor y un foso seco lleno de picas de hierro. En esta torre se encuentran los aposentos reales y el Salón de Baile de la Reina o Sala Menor, con cabida para unas cien personas sentadas y decorado con gran elegancia, con espejos, candelabros y cortinas. Fue construido por orden de Maegor I.
   Torre de la Mano. Está situada en un patio interior y por una escalera de caracol se accede a las estancias de la Mano del Rey. Tiene una sala con cabida para unas doscientas personas sentadas.
   Bóveda de las Doncellas. Es una larga torre con tejado de pizarra situada detrás del septo real y que sirve de alojamiento a invitados ilustres. Debe su nombre al hecho de que Baelor el Santo encerró en ella a sus hermanas para no sufrir tentaciones.  
   Torre de la Espada Blanca. Es una esbelta edificación de cuatro pisos que se alza en un ángulo de la muralla exterior y desde la que se domina toda la bahía. En la cripta se guardan las armas y armaduras, los pisos segundo y tercero albergan las celdas austeras y pequeñas donde duermen los seis hermanos de la Guardia Real y el cuarto piso está ocupado por las espaciosas habitaciones del Lord Comandante. En el primer piso está la sala donde se reúnen, la Sala Circular, redonda, de paredes de piedra blanca, tapices de lana blanca y una mesa blanca; sobre la chimenea hay un escudo blanco con dos espadas cruzadas; la mesa es de arciano, tallada en forma de escudo y reposa sobre tres corceles blancos; el Lord Comandante se sienta en la cabecera del escudo, en una silla de roble negro con cojines de cuero blanqueado.
   Torreón de la Cocina. Está situado frente a la cocina principal; los aposentos en la parte superior sirven de residencia a cortesanos ilustres. Son considerados muy cómodos y agradables.

La ubicación de algunas salas no está clara, siendo también posible que estén situadas en edificios que no han sido nombrados o que constituyan edificaciones independientes:
   la Cámara del Consejo, suntuosamente decorada con alfombras y tapices, con una pareja de esfinges valyrias de mármol negro y ojos granates flanqueando la puerta.
   el Salón Pequeño, donde caben unos doscientos invitados, si bien es posible que se trate de la sala situada en la Torre de la Mano.
   el Salón del Trono, que es probablemente una edificación independiente. Es una estancia enorme, con ventanas altas y estrechas. Antes colgaban de sus paredes los cráneos de los dragones, pero Robert los cambió por tapices con escenas de cacerías y batallas. En él está el Trono de Hierro, y a sus pies una mesa con sillas para el Consejo. No hay más asientos; los caballeros, damas y señores se sitúan de pie bajo los tapices y el pueblo en la galería. En ocasiones especiales es utilizado como sala de banquetes. Detrás del trono está la Puerta del Rey, por la que entra y sale el rey.
el Salón Principal, con cabida para mil invitados, si bien es posible que se trate del propio Salón del Trono.

Bajo la fortaleza, Maegor el Cruel hizo construir cuatro niveles de mazmorras. El nivel superior tiene celdas grandes para encerrar juntos a los criminales vulgares, con ventanas estrechas en la parte superior de los muros; el segundo nivel tiene celdas más pequeñas para los prisioneros de noble cuna, no hay ventanas pero llega luz de las antorchas de los pasillo a través de los barrotes; en el tercer nivel, el de las celdas negras, las celdas son más pequeñas y tienen puertas de madera maciza; el cuarto nivel era el que Maegor destinaba a las torturas.

Todos los niveles conectan con una red de túneles, escaleras y pasadizos en los muros que llevan a todas las edificaciones de la Fortaleza Roja, así como a salidas escondidas. Este sistema permite espiar en casi todas las estancias y entrar en muchas, por lugares tan poco sospechosos como la base de la cama o la chimenea. Así, se puede llegar desde el cuarto nivel de las mazmorras hasta el mismísimo dormitorio de la Mano del Rey.

El gran Septo de Baelor:
Situado en la cima de la Colina de Visenya, es la sede de la Fe en Poniente. En él reside el Septón Supremo. Es un edificio formado por siete torres de cristal y paredes de mármol, delante del cual hay una gran plaza de mármol con una estatua de Baelor el Santo y unos jardines laterales. Subiendo una escalinata que da a la plaza de mármol se accede a la Sala de las Lámparas, con globos de cristal de colores. Tras ella se cruzan las puertas interiores, desde las cuales un ancho pasillo baja a la gran sala bajo la cúpula de oro y de cristal, a la que llegan otros seis pasillos. En esta gran sala de suelo de mármol se encuentran siete cruceros con los altares de los Siete; hay bancos para los oficios. A esta sala dan las Puertas del Padre, por donde entran los septones, las Puertas de la Madre, que dan al convento y por donde entran las septas, y los Peldaños del Desconocido, por donde bajan las hermanas silenciosas. En uno de los torreones hay pequeñas celdas. Bajo el edificio hay más dependencias, entre ellas una pequeña sala de audiencias de siete paredes, con los dioses tallados en la piedra y ojos de piedras preciosas, así como cámaras de tortura

Bosque Real:
Se encuentra al sur de las Tierras de la Corona y al norte de las Tierras de la Tormenta. Lo atraviesa el río Aguastortas, el más largo del bosque, el cual nace en un lago en el interior de este. Puertabronce, la fortaleza de la Casa Buckler, se encuentra en el limite sur del Bosque Real. En el bosque se puede esconder un forajido y no ser encontrado en décadas.

Atte La Administración

Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 7:58 pm

Descripción de las Islas de Hierro


Los habitantes de las Islas del Hierro fueron ¿realmente los primeros hombres? muchos estudiosos lo creen. Antes de su llegada, se piensa, Poniente perteneció a los gigantes, a los niños del bosque, y a las bestias del campo. Pero en las Islas del Hierros, los sacerdotes del Dios Ahogado cuentan una historia diferente. De acuerdo a su fe, los hijos del hierro son una raza aparte del resto de la humanidad. No vinimos a estas islas santas desde tierras sin dioses a través del mar dijo una vez el sacerdote Sauron Lengua de Sal “Vinimos de debajo de estos mares, de los salones acuosos del Dios Ahogado quien nos creó a su semejanza y nos dio dominio sobre todas las aguas de la tierra‘‘ Aun entre los hijos del hierro hay algunos quienes dudan esto y admite la versión aceptada ampliamente de un antiguo descenso de los primeros hombres –aunque se piensa que los primeros hombres, a diferencia de los ándalos, nunca fueron personas navegantes. Ciertamente, no podemos aceptar de manera seria las aseveraciones de los sacerdotes de los hijos del hierro, quienes han tendido a creer que los hijos del hierro son parientes más cercanos a los peces y a tritones que a otras razas de la humanidad.

Sea cual sea la forma en la que surgieron los hijos del hierro, no se puede negar que ellos permanecieron apartados, con sus costumbres, creencias y forma de gobierno muy diferentes a lo común en los Siete Reinos. Todas estas diferencias, que afirma el Archimaestre Haereg en su Historia de los Hijos del Hierro, están arraigadas en la religión. Estas frías, húmedas y ventosas islas que nunca fueron tan boscosas, y sus delgados suelos no soportaban el crecimiento de los arcianos. Ningún gigante jamás hizo su hogar aquí, ni los niños del bosque caminaron por sus bosques. Los viejos dioses adorados por esas antiguas razas estuvieron de la misma manera ausente. Y aunque los ándalos dominaron las islas eventualmente, su Fe nunca pudo anclarse aquí, debido a un dios que llego antes de los Siete: el Dios Ahogado, creador de los hijos del hierro. El Dios Ahogado no tiene templos, ni santos libros, ni ídolos tallados a su semejanza, pero el tiene abundantes sacerdotes. Desde mucho antes de la historia grabada, estos itinerantes santos hombres han infestado las Islas del Hierro, predicando su palabra y denunciando a todos los otros dioses y a esos quienes lo siguen. Males vestidos, despeinados y a menudo descalzos, los sacerdotes del Dios Ahogado no tienen morada permanente siempre vagan por las islas, rara vez desviándose del rumbo lejos del mar. Muchos son analfabetos; lo de ellos es tradición oral, y los sacerdotes mas jóvenes aprenden las oraciones y rituales delos mas viejos. Dondequiera que ellos vayan, señores y campesinos están obligados a darles comida y refugio en el nombre del Dios Ahogado. Algunos sacerdotes comen solo pescado. La mayoría no se baña, solo en el mar. Hombres de otras tierras frecuentemente los creen locos, y ellos lo pueden parecer, pero eso no puede negar que ellos ejercen un gran poder.

Aunque los hijos del hierro no tienen nada más que desprecio por los Siete del sur y los antiguos dioses del Norte, ellos reconocen la existencia de una segunda deidad. En su teología, el Dios Ahogado se opone al Dios de la Tormenta, una deidad maligna que mora en los cielos y odia a los hombres y todas sus obras. El envía crueles vientos, azotantes lluvias, y los relámpagos y truenos que son muestra de su ira sin fin. Algunos dicen que las Islas del Hierro son llamadas así por el mineral que es encontrado aquí en abundancia, pero los hijos del hierro mismos insisten que el nombre deriva de su naturaleza, pues son gente dura, tan inflexibles como su dios. Cartógrafos nos dicen que hay treinta y un Islas del Hierro en el grupo principal, agrupándose fuera de la Bahía del Hombre del Hierro al oeste del Cabo de las Águilas, y trece mas aglomeradas alrededor de Luz Solitaria, alejadas en la inmensidad del Mar del Ocaso. Las mayores islas del archipiélago son siete: Viejo Wyk, Gran Wyk, Pyke, Harlaw, Acantilado de Sal, Marea Negra y Monteorca.

Mapa:

Historia:
Cuando los Primeros Hombres llegaron a las islas, descubrieron lo que sería llamado la Silla de Piedramar en las costas de Viejo Wyk. Las islas fueron gobernadas una vez por la Casa Hoare, quienes se las arreglaron para mantener a las Tierras de los Ríos y buena parte de las Tierras del Oeste bajo su dominio. Su linaje terminó con la muerte de Harren el Negro y sus hijos en Harrenhal, el monstruoso castillo que había construido en las orillas del Ojo de Dioses. Aegon I llegó a Harrenhal con la intención de hacer que Harren doblegara la rodilla ante él, pero Harren se rehusó a rendir el castillo, por lo que Aegon montó a su dragón Balerion y quemó vivo al rey Harren y sus hijos en las torres. Las Islas del Hierro son ahora gobernadas por la Casa Greyjoy de Pyke, quienes fueron escogidos luego de la muerte de Harren y su linaje, Tras la caída de Harren el Negro y sus descendientes, los señores de las islas eligieron como jefe a Vickon Greyjoy, de Pyke, cuyos descendientes siguen gobernando.

Pyke:
Pyke no es ni el castillo más grande ni el más glorioso de las Islas del Hierro, pero si puede que sea el más antiguo y es desde allí, donde los señores de la casa Greyjoy gobiernan a los hijos del hierro. Durante mucho tiempo, se ha dicho que la isla de Pyke toma el nombre de su castillo; el pueblo llano de las islas insiste en lo contrario. Pyke es tan antiguo que nadie puede decir con certeza cuando fue construido, ni el nombre del Lord que lo construyó. Al igual que el trono de Piedramar, sus orígenes se pierden en el misterio. Una vez, hace siglos, Pyke era como los otros castillos: construido sobre sólida roca en un acantilado con vistas al mar, con una muralla y torres. Pero los acantilados sobre los que descansaba no eran tan sólidos como parecía y bajo el interminable acoso de las olas, comenzó a desmoronarse. Las paredes cayeron, el suelo cedió, y los edificios exteriores se perdieron.

Lo que queda de Pyke hoy es un montón de torres dispersas en media docena de islotes, con el mar y las olas entre ellos. Una sección de la muralla, junto con el gran portón de entrada y las torres defensivas se extienden a través dela punta, el único acceso al castillo y es todo lo que queda de la construcción inicial. Un puente de piedra desde la punta conduce al primero de los islotes y el más grande, el Gran Guardián de Pyke. Mas allá de eso, puentes de cuerda conectan las torres una con otra. A los Greyjoy les gusta decir que cualquiera de sus hombres puede caminar por uno de esos puentes cuando la tormenta esta aullando tan fácilmente como remar. Por debajo de las murallas del castillo, las olas rompen día y noche con las rocas que quedan y que sin duda, son demasiado grandes para ser arrastradas por el mar.

Viejo Wyk:
Se ubica en la Bahía del Hierro y está habitada por Hombres del Hierro de las Casas Stonehouse, Goodbrother de Piedra Quebrada y Drumm. Los Hombres del hierro consideran a Viejo Wyk la más sagrada de las islas pues en sus costas el Rey Gris asesinó al legendario dragón marino Nagga, fue el lugar donde tomó lugar la asamblea de sucesión por miles de años y donde los Primeros Hombres encontraron la Silla de Piedramar, el trono ancestral de las Islas del Hierro. La Colina de Nagga está localizada en Viejo Wyk. El territorio está compuesto por colinas ventosas y montañas negras áridas.

Harlaw:
Se ubica en la Bahía del Hierro y es la segunda más grande de las Islas del Hierro, luego de Gran Wyk. Está habitada por Hombres del Hierro. Se distingue de las otras islas por ser la más poblada y la más rica en recursos. Está a un día de navegación de Pyke. Es el asentamiento de la Casa Harlaw, que gobierna la isla y es la única que rivaliza con la Casa Greyjoy en influencia y poder. Además de los Harlaw, otras casas con asentamientos menores en la isla son las Casas Volmark, Stonetree y Kenning

Atte La Administración


Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Olenna Tyrell el Mar Feb 16, 2016 8:12 pm

Descripción de la Tierra de los Ríos


HAY MUCHA HISTORIA–tanto de alegrías como de tragedias–en las tierras del Tridente y sus tres afluentes. Se extiendes desde el cuello hasta el nacimiento del Aguasnegras y por el este hace frontera con las tierras del Valle, las tierras de los ríos, son el corazón palpitante de Poniente. Ninguna otra tierra de los Siete Reinos ha visto tantas batallas, ni tantos reyezuelos, ni la ascensión y caída de tantas casas reales. Las causas de todo esto están claras. Rica, fértil y tienen frontera con cada uno de los otros seis reinos excepto Dorne, aunque poseen pocos límites naturales para evitar la invasión. Las aguas del Tridente hacen las tierras perfectas para el sosiego, la agricultura y la conquista, mientras que las ramas del río estimulan el comercio y los viajes en tiempos de paz y sirven de barreras y caminos en tiempos de guerra.

La importancia del Tridente en la región no se hizo nunca tan clara como cuando el rey Harwyn Hoare, abuelo de Harren el Negro, luchó por las tierras de los ríos con el rey de la Tormenta Arrec. Los nacidos del hierro fueron capaces de lograr el dominio sobre los ríos y los utilizaron como medio de transporte para sus fuerzas de forma rápida entre sus bastiones lejanos y los campos de batalla. El rey Tormenta sufrió la peor derrota en el cruce del Forca Azul, cerca de Buenmercado, donde los barcoluengos resultaron decisivos para permitir que los hijos del hierro aprovechasen la travesía del río a pesar de la superioridad numérica de Arrec.

Las tres ramas del Tridente son las que dan a las tierras de los ríos su nombre: El Forca Rojo, coloreado por el barro y el limo que fluye desde las montañas del oeste, el Forca Verde, cuyas aguas son verdes, cubiertas por el musgo al salir de los pantanos del cuello y el Forca Azul, llamado así por la pureza de sus espumosas aguas, alimentado por un manantial. Sus aguas son los caminos por los que desplazarse en las tierras de losríos y no es extraño ver barcazas para cruzar por cada tramo de un kilómetro. Nunca ha habido una ciudad en la tierra de los ríos por extraño que pueda parecer (aunque los grandes mercados son comunes), probablemente debido al historial rebelde de la región y a la tendencia que tenían los reyes en el pasado de rechazar las cartas que algunas licencias para que lugares como Salinas o Buenmercado se expandiesen.

Mapa:

Historia:
Durante la Era del Amanecer, los Primeros Hombres se asentaron en las Tierras de los Ríos, entrando en conflicto con los Hijos del Bosque. Luego de siglos de combate, un pacto fue firmado por ambas partes en la Isla de los Rostros, con el que los Niños se quedaron con los bosques mientras los Primeros Hombres alzaron sus reinos en las tierras cedidas por este pueblo. Las Tierras de los Ríos vieron alzarse al Rey de los Ríos y las Colinas. Durante los mil años siguientes, varias familias gobernaron las Tierras de los Ríos. Muchas dinastías reclamaron las tierras, incluyendo los Bracken, los Blackwood y los Mudd, quienes fueron la última de las familias con linaje de los Primeros Hombres en reclamar las tierras. Su tiempo terminó con la Invasión Ándala. Los Reyes de la Tormenta fueron derrotados por el Rey del Hierro Harwyn Hoare, quien estableció su reino desde las Islas del Hierro hasta las Tierras de los Ríos. Dos generaciones más tarde, el nieto de Harwyn, Harren el Negro ordenó la construcción de un inmenso castillo, Harrenhal, como demostración de su riqueza y poder. La construcción de la fortaleza llevó cuarenta años y una enorme cantidad de recursos y dinero. Irónicamente, el mismo día que se terminó la construcción del inmenso castillo, Aegon I invadió Poniente con sus dragones.

El rey Harren el Negro era muy impopular en las Tierras de los Ríos cuando Aegon invadió Poniente. Aegon se acercó a varios señores de la región, convenciéndoles de rebelarse contra Harren, incluyendo a Edmyn Tully. Harren pensó que, si se rehusaba a combatir con Aegon, éste tendría que asediar el castillo. En vez de eso, Aegon dejó que sus dragones atacaran. El calor producido por el fuego de los dragones fue tal que la mayoría del castillo se quemó y derritió, matando a Harren y a sus hijos. Luego de la victoria, Aegon ascendió a Edmyn Tully a Señor Supremo de las Tierras de los Ríos.

Agusdulces:
La sede de la Casa Tully es pequeña en comparación con los grandes castillos y fortalezas de las otras grandes casas. Y el castillo más grande de las tierras de los ríos, Harrenhal, podría contener diez Aguasdulces en su interior. Sin embargo, es una fortaleza robusta y bien construida, y su posición en la unión de dos ríos que la rodean de aguas profundas por dos de sus lados, hace que sea extremadamente difícil asaltarlo. Aunque sitiada muchas veces a lo largo de los siglos, Aguasdulces rara vez se ha tomado y nunca por los señores de la tormenta. La clave de la fortaleza del castillo está en el foso cavado bajo su muro occidental, donde se encuentra la puerta principal. Muchos castillos de los Siete Reinos tienen fosos, pero pocos se crean con complicadas compuertas que permiten inundarlos en caso de necesidad. Esto da al foso de Aguasdulces una profundidad y amplitud que pocos pueden lograr. Con su foso totalmente inundado, se convierte en una isla del todo invulnerable al asalto.

Harrenhal:
Construido antes de la Guerra de la Conquista. Está ubicado en las Tierras de los Ríos, en la orilla norte del lago Ojo de Dioses. Luego de la Guerra de la Conquista, se ha convertido en un lugar ruinoso y oscuro. Es una fortaleza de gigantescas dimensiones y buena parte en ruinas que se alza al borde del agua, como un acantilado gigantesco. No sólo las torres son enormes, también lo son los establos, las cocinas, la herrería con sus veinte forjas.
El castillo cuenta con cinco torres:
la Torre del Miedo.
la Torre de la Viuda.
la Torre Aullante, así llamada por el ruido que hace el aire en las fisuras cuando el viento sopla del norte.
la Torre de los Fantasmas, la más ruinosa, pegada a un septo derrumbado.
la Torre de la Pira Real, donde murieron Harren y sus hijos. Es la más alta y poderosa de las torres, aunque está inclinada en su parte superior por el peso de la piedra fundida; en ella se encuentra la Sala de las Cien Chimeneas, aunque tiene realmente unas treinta y cinco. Posiblemente también se encuentre en esta torre la Sala del Cazador, más pequeña.
En el patio de la Piedra Líquida, de superficie desigual, se encuentra el foso del oso, de diez metros de diámetro y cinco de profundidad, con paredes de piedra, suelo de arena y seis hileras de gradas de mármol blanco.
La sala de baños es una estancia de techo bajo con grandes bañeras de piedra en las que caben seis o siete personas, al estilo de las Ciudades Libres.
El bosque de dioses ocupa veinte acres y dispone de un pequeño arroyo que lo atraviesa. Su árbol corazón es un arciano con una cara temible, de boca torcida y ojos llameantes de odio.
Cerca de la fortaleza hay un pueblo, Villa Harren.

Los Gemelos:
Los Gemelos, a veces llamado el Cruce, es el nombre dado a los castillos gemelos y al cruce de río fortificado de la Casa Frey. Se localiza en la zona central de Poniente sobre el Forca Verde del Tridente. La estructura fundamental es el puente, un arco gigantesco de roca gris pulida sobre el Forca Verde, que corre rápido y profundo, tan ancho que caben dos carros juntos. En el centro del puente se encuentra la Torre del Agua, con troneras y rastrillos, y en los extremos del puente, dos castillos de piedra, idénticos, feos y achaparrados, protegidos por murallas y fosos profundos. En la Sala Principal se encuentra el trono de los Frey, una silla alta de roble negro, cuyo respaldo está tallado en forma de dos gruesas torres unidas por un puente arqueado.

Varamar:
Varamar es el asentamiento de la Casa Mallister. Está ubicado en la costa oeste de las Tierras de los Ríos, protegido por el Cabo de Águilas y cerca del origen del Forca Azul del Tridente. Se encuentra al norte de Aguasdulces y al sur del Los Gemelos. La Torre Retumbante, que está en la ciudad, lleva su nombre por la inmensa campana de bronce que se utiliza para llamar a la gente de la zona a la seguridad del castillo cuando se ven barcos de los Hombres del Hierro
Atte La Administración


Olenna Tyrell

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 06/02/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ambientación de los Reinos (YWOYD)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.